Dos reveses en cuatro días

  • El domingo perdió la Copa del Rey en la prórroga y ayer quedó matemáticamente fuera de Europa · La victoria del Panathinaikos en Roma (71-90) le deja sin opciones

Es lo que tiene atravesar una de las partes decisivas de la temporada. En cada partido se juega un trozo importante de algún título y las noticias o son muy buenas o extremadamente malas. Es tiempo de que algunos rían y otros, la mayoría, vean cómo se escapan los primeros títulos. Sucede que al Unicaja se le acumulan los malos tragos. En sólo cuatro días ha perdido la final de la Copa del Rey y se ha despedido de la posibilidad de pasar el corte del Top 16 en la Euroliga. Corren malos tiempos en Los Guindos.

La secuencia de acontecimientos duele sobre todo por la forma en la que se ha producido. La decepción copera quedó endulzada por el gran rendimiento del equipo de Aíto en la final, por encima de sus posibilidades según el propio técnico cajista, pero el fiasco europeo no era esperado por nadie. Se contaba con que los jugadores afrontaban el decisivo choque con el Partizan mermados tanto física como mentalmente. Germán Gabriel era baja segura, Berni no jugó por unas molestias, Cabezas acababa de regresar de una lesión y Kelati comparecía tras ver la final de Copa desde el banquillo. Pero la actuación cajista no fue de recibo. Desperdició una renta de once puntos en el tercer cuarto y acabó claudicando en la prórroga sin mostrar ninguna capacidad de reacción.

La derrota ante los serbios ponía a los malagueños con un pie y medio fuera de la Euroliga, pero no fue hasta ayer cuando se despidió definitivamente de la posibilidad de seguir con vida más allá del Top 16. El Panathinaikos no perdonó. La única posibilidad para seguir con opciones pasaba por un triunfo del Lottomatica ante el equipo ateniense, pero los romanos sólo inquietaron a los de Obradovic en el primer cuarto, donde gozaron de una renta de cinco puntos. Fue un espejismo. El PAO impuso después su ley con autoridad y acabó ganando por un contundente 71-90.

El Unicaja pone así fin a la posibilidad de estar entre los ocho mejores del Viejo Continente. El Top 16 no perdona los errores y el equipo malagueño ha cometido demasiados. No ha sabido aprovechar su buen comienzo tras debutar con una gran victoria en Roma y ha perdido sus tres siguientes compromisos, dos de ellos en casa. El Panathinaikos, primero, y el Partizan, después, han acabado con el embrujo del Martín Carpena.

El panorama en la Euroliga es ahora desalentador. Dos partidos por delante en los que no hay absolutamente nada en juego más allá de la honra y la imagen. La visita la próxima del Lottomatica y el desplazamiento al OAKA de Atenas sólo servirán para realizar los ajustes necesarios en pos de la mejora del equipo. Sólo queda la ACB.

Tras estos dos reveses, al equipo cajista sólo le queda recuperar las sensaciones de principios de la temporada para llegar al play off por el título en la mejor posición posible y en condiciones de competir por optar a la final de la ACB. Para eso todavía quedan dos meses y medio pero Aíto tiene mucho trabajo por delante.

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