Francia amenaza con aplicar la tasa Tobin en solitario y al margen de la UE

  • Sarkozy anuncia que no esperará a sus socios europeos para aplicar el impuesto a las transacciones financieras · El presidente francés se reunirá con Merkel y Monti el día 20 para preparar una nueva cumbre

Francia aprieta las tuercas al resto de los socios de la UE para que el impuesto sobre las transacciones financieras, conocido como tasa Tobin, vea la luz al final de año. Ayer, el presidente galo, Nicolas Sarkozy, aseguró en un coloquio que no esperará al resto de los socios europeos para introducirla, aunque no precisó fecha alguna.

"La introduciremos porque creemos en ella", dijo Sarkozy, que se justificó en que es "inaceptable" que las transacciones financieras sean las únicas exoneradas de pagar impuestos. "Cuando se compra un apartamento, en todos los países del mundo se paga un impuesto. Cuando se va al supermercado para alimentarse, se paga un impuesto. Cuando se hace una transacción financiera no se paga nada. ¿Quién lo entiende? ¿Quién puede aceptarlo?". Las palabras de Sarkozy, de todas formas, tienen clara lectura interna, ya que sólo quedan cuatro meses para las elecciones francesas y cada vez más sus discursos están dirigidos al público doméstico.

Eso significa que su órdago no vaya a tener repercusión en Europa. De hecho, tanto Berlín como Roma reaccionaron inmediatamente manifestando su desacuerdo total con la idea de que Francia actúe en solitario, ya que prefieren una solución europea.

Expertos franceses consultados por la agencia AFP alertaron ayer de que, si Francia aplica la medida en solitario, se produciría una huida de activos financieros y aumentaría la presión sobre la deuda, ya que se perdería más dinero del que se recaudaría. Francia está ahora precisamente en la tesitura de perder su triple A, y precisamente ayer el economista jefe de Standard and Poor's (S&P) afirmó que, a pesar de su nota actual, los inversores tratan a Francia como si tuviera una triple B.

En este difícil contexto, con el euro en caída libre y las bolsas sin remontar, los líderes europeos se afanan en ofrecer gestos de confianza. Así, Sarkozy y la canciller alemana, Angela Merkel, acudirán el próximo día 20 a Roma para participar en una reunión a tres bandas con el jefe del Gobierno italiano, Mario Monti, para preparar la cumbre del Consejo Europeo del 30 de enero. El anuncio partió de Sarkozy y Monti, quienes al término de un encuentro de algo más de una hora en el Palacio del Elíseo reafirmaron su voluntad de resolver la "crisis de confianza" que afecta a la Eurozona.

Sarkozy planteará en la minicumbre más impuestos a rentas que no provengan del trabajo e ir "más lejos en las políticas activas" de empleo, con una indemnización por desempleo que debe ir en línea con una política de formación. Monti, por su lado, advierte contra las divisiones norte-sur en la Eurozona y pide unidad.

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