La agencia Fitch rebaja otros tres escalones la solvencia de Portugal

  • Fitch considera que Portugal necesita un paquete de apoyo financiero de la UE y el FMI "condicionado a una estricta política" que asegure la financiación del país, el sostenimiento de su deuda y la confianza de los mercados.

La agencia de calificación Fitch volvió a bajar este viernes, por segunda vez en una semana, la nota de solvencia del Estado portugués, que colocó tres escalones más abajo, en BBB-, por la posibilidad de que el país precise ayuda a corto plazo. También la agencia Standard and Poor's recortó el martes la calificación de la deuda soberana portuguesa hasta BBB- tras haber realizado otro recorte de dos niveles, al igual que Fitch, la semana anterior.

Las dos entidades calificadoras redujeron las notas del país tras la renuncia del primer ministro socialista luso, José Sócrates, el pasado día 23 por el rechazo en el Parlamento de su cuarto plan de ajuste económico. Al recortar otra vez la nota de Portugal, que había situado en la rebaja anterior en A-, Fitch señaló que el apoyo externo "es necesario" para respaldar la credibilidad del saneamiento fiscal, así como el esfuerzo de las reformas económicas acometidas y la seguridad de las finanzas lusas.

La agencia también tomó en cuenta la revisión, anunciada el jueves, del déficit fiscal registrado por Portugal en 2010, que ha pasado del 7,3 al 8,6% tras un ajuste contable que incorporó 3.000 millones de euros en pérdidas de empresas estatales y bancos intervenidos por exigencias del organismo comunitario Eurostat. Ese nuevo dato "ha debilitado aún más el perfil fiscal de Portugal" y perjudica los retos que debe afrontar el próximo Gobierno, señaló la agencia, aunque la Comisión Europea aclaró que Portugal no mintió sino que tuvo que adaptarse, como otros países, a nuevas normas contables.

Fitch consideró que Portugal necesita un paquete de apoyo financiero de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) "condicionado a una estricta política" que asegure la financiación del país, el sostenimiento de su deuda y la confianza de los mercados. Además de las calificaciones del Estado portugués, tanto Fitch como Standard & Poor's rebajaron en los últimos días la nota de los mayores bancos portugueses a niveles equivalentes.

El clima de tensión política del país ha provocado además que los altos intereses exigidos por los inversores para adquirir títulos lusos sobrepasen holgadamente el 8% en el largo plazo y el 9% en el corto. Pese a esa presión, el Tesoro luso tuvo un leve respiro al lograr colocar 1.645 millones de euros a quince meses a un interés inferior al del mercado. Entretanto la oposición conservadora, favorita de las encuestas para ganar las próximas elecciones, y el Ejecutivo socialista en funciones están enfrentados por la posibilidad de pedir un hipotético rescate financiero, que el Gobierno no está dispuesto a asumir.

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