Carmen Crespo Díaz, Delegada del Gobierno en Andalucía

"De Guindos es el único ministro que no ha venido todavía"

  • Tiene pendiente una comida con Amparo Rubiales, que le agradeció que le quitara la vitola de única mujer en este cargo.

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-En el 28-F tenía 12 años. ¿Cómo lo recuerda? 

-Recuerdo las actividades que se hicieron en el colegio. Pintamos la bandera y el mapa de Andalucía y cantamos el himno. Poco más. Un recuerdo institucional. Ha adquirido más boato al cabo de los años y me parece justo. En Almería se vive eso de manera diferente. Tengo más fresco el 23-F.

-¿Por qué?

-Mi padre era un hombre muy comprometido con la sociedad. Era militante de la UCD, pero no se dedicó a la política. Soy la mayor de cuatro hermanos; mi padre, al ver lo que pasaba, nos reunió y nos explicó lo que estaba ocurriendo. Estaba preocupado y nos transmitió su preocupación.

-¿La política le llega por la UCD? 

-En parte sí, por la amistad de mi padre con el que era alcalde de Adra. Desde 1991, que me presenté por primera vez en las municipales, he sido ininterrumpidamente concejala o alcaldesa.

-¿Imprime carácter ser abderitana?

-La ciudad fenicia de Abdera era de las más antiguas de España. Tiene tres mil años de historia.

-Los mismos que Cádiz...

-También tenemos una muralla fenicia, como la de Cádiz y la de Málaga, y hasta Carnavales. Estoy de acuerdo con lo que dice Teófila Martínez de los de Cádiz. Si no te nombran es como si no existieras.

-Leocadio Marín, José Torres Hurtado o Juan Ignacio Zoido pasaron por esta Delegación y ahora son alcaldes respectivos de Úbeda, Granada y Sevilla. Usted lo ha hecho al revés... 

-La política municipal es aplicable a un ámbito mayor. Ya quisiera yo hacer la mitad de lo que hicieron mis antecesores, especialmente Zoido y Torres Hurtado, que supieron salir airosos de situaciones muy complicadas.

-¿Conoce a la delegada del Gobierno en Valencia, Paula Sánchez de León?

-Hablé dos minutos con ella en una reunión de coordinación de delegados del Gobierno. Habría que saber qué hubo de real y qué de inducción en lo que pasó en Valencia. Hay que bajar la crispación, pero por qué ahora sí y hace unos días no.

-Su despacho está donde se inauguró la Exposición del 29 y donde se clausuró la del 92. ¿Vino a conocerla?

-Vine una vez y me puse enferma. El único pabellón que vi fue el hospital Macarena. Vine con mucha ilusión y me tuve que volver con gripe hasta Almería.

-En la Delegación hubo otro almeriense, Tomás Azorín. ¿Lo trató?

-Un señor muy elegante. Cuando yo llegué a la Diputación de Almería, él la dejaba. Y se hizo un traspaso de poderes sin sectarismos absolutamente ejemplar.

-¿Cuántos ministros han venido por Andalucía?

-Falta De Guindos y ya está. Los andaluces han venido varias veces. Ahora estamos esperando al ministro Montoro como agua de mayo con los bonos ICO para que los ayuntamientos puedan hacer frente al pago a los proveedores.

-¿Ha recorrido la distancia que separa su despacho del palacio de San Telmo?

-Los símbolos no son tan importantes. Hay necesidad de cambio, pero el cambio tiene que ser coherente, sin grandes alharacas. Una tierra con estas posibilidades no puede estar con un 31% de paro.

-¿Vivió el esplendor cinematográfico almeriense?

-Como diputada de Cultura, puse en marcha el primer festival de Cortos de Almería. Toda la zona de Tabernas se usa para el rodaje de películas. Almería es una gran desconocida. Tenemos la zona de los Vélez, la comarca de María, el cabo de Gata, la sierra de los Filabres, el río Andaratx. Le dicen la provincia de los cuatro continentes: tenemos desierto, playa y zonas donde nieva, como el puerto de la Ragua. Es la provincia más desconocida de España, en parte por las comunicaciones que no se han hecho.

-¿Qué separa a Almería del mundo?

-Primero, la A-7, con el único tramo de 60 kilómetros sin terminar en toda la autovía del Mediterráneo. Cuando llueve hay desprendimientos y se corta. Se desdeñó el corredor  mediterráneo por el Gobierno anterior. En cuanto al tráfico aéreo, sólo Ryanair oferta vuelos asequibles. Tenemos un gravísimo problema de comunicaciones. Puentes que no enlazan con nadie.

-Por coincidir en la fecha electoral, 25-M, ¿habrá ministros andaluces y ministros asturianos? 

-En dos meses en el Gobierno han hecho seis consejos de Ministros y un consejo de Política Financiera. Van a velocidad de vértigo. 

-Estudió Biblioteconomía. ¿Qué libros le gustan? 

-Las biografías. No tengo mucho tiempo. Un amigo me regaló Entre limones, la historia de un alemán que lo deja todo y se compra un cortijo en las Alpujarras que no tiene ni luz ni agua ni nada. Es el libro que está leyendo también Javier Arenas.

-Su presidente...

-Mi maestro, mi jefe.

-¿El camino es largo?

-Soy muy aficionada al senderismo. La última ruta que he hecho ha sido la de las castañas de Bérchules.

-¿Se recuperó el pepino del Poniente de la afrenta alemana?  

-Además de estas crisis provocadas por agentes externos, a los agricultores les perjudican acuerdos de la Unión Europea con terceros países sin ningún tipo de compensaciones. Arias Cañete es un magnífico ministro de Agricultura que en 55 días intentó frenar esta medida a la que siempre se opuso el PP y con la que el PSOE unas veces estuvo a favor y otras en contra.

-¿Ya ha visitado las ocho provincias andaluzas? 

-Sí. Además, las conozco bien de mi etapa de portavoz de mi grupo en las comisiones de Agricultura y de Gobernación del Parlamento Andaluz.

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