El Desayuno Nacional de Oración, un acto que combina rezos y política

  • Obama ha invitado a Zapatero a un acto que se celebra cada año en Washington y que está rodeado de secretismo.

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El Desayuno Nacional de Oración en Washington, al que el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, asistirá este jueves, es un evento anual que incluye tanta política como rezos. Celebrado en un céntrico hotel de Washington el primer jueves de febrero cada año, sus anfitriones son senadores y congresistas y reúne a cerca de 3.500 invitados que incluyen tanto a personalidades estadounidenses, incluido el presidente del país, como representantes de cerca de 160 naciones.

El evento comprende no sólo estrictamente el desayuno del jueves, sino también una serie de reuniones y comidas durante toda la semana a lo largo de las cuales los participantes, procedentes del mundo político, diplomático y empresarial, pueden entablar contactos de manera completamente discreta, sin cámaras ni reporteros presentes. La discreción -o el secretismo, dependiendo de quién sea el que lo cuente- está a la orden del día. Quienes participan lo hacen bajo un código de completo silencio acerca de lo que se trata y de quiénes se reúnen con quiénes.

La organizadora del evento es una entidad cristiana llamada The Fellowship (La Hermandad) pero también conocida como La Familia. Esta entidad pide a sus miembros que no hablen de su existencia en público y no divulga sus actividades. Por supuesto, carece de página de internet. Según uno de sus organizadores, David Boyd, "el Desayuno Nacional de Oración está considerado un evento privado" y por lo tanto no se permite el acceso de la prensa. La única excepción es el pool de la Casa Blanca, un reducido grupo de periodistas que rotatoriamente cubre las actividades del presidente estadounidense y al que se le permite acceder durante unos pocos minutos, los que dura la intervención pública del mandatario. Según los organizadores, se trata de "una organización que tiende puentes de entendimiento entre todas los pueblos, religiones y creencias".

Según los datos aportados por uno de los portavoces de The Fellowship, Joseph Mitchell, el evento tiene su origen en 1942, cuando algunos dirigentes del Senado de EEUU comenzaron a reunirse de modo informal para conversar y orar juntos en plena II Guerra Mundial. Desde 1953, cuando lo hizo Dwight Eisenhower, es tradición que el presidente estadounidense asista al desayuno.

En 1986, el entonces presidente, Ronald Reagan, describió en el discurso con el que participó en el desayuno algunas de las normas bajo las que opera el evento. "No divulgarían sus reuniones ni las usarían para ningún tipo de beneficio político. Los encuentros serían off the record. Nadie repetiría lo que se dijera. Y sobre todo, los miembros podrían hablar sobre cualquier problema personal para el que necesitaran consejo, y sobre cualquier pena para la que necesitaran oraciones", dijo entonces Reagan. Añadía también: "Me gustaría poder contar más pero funciona precisamente porque es algo privado".

El año pasado, el actual presidente de EEUU, Barack Obama, participó por primera vez en el evento como mandatario de su país, en un discurso en el que reconoció que no proviene "de una familia especialmente religiosa" pues su madre era "escéptica ante las religiones organizadas" y su padre, "un musulmán que se hizo ateo". Junto al presidente estadounidense es tradición que intervenga un invitado de honor. El año pasado el papel correspondió al ex primer ministro británico Tony Blair y en 2006 al cantante irlandés Bono. Este año será Rodríguez Zapatero.

Además del invitado de honor acuden otros de numerosos países, de manera no siempre pública y no siempre de primera fila. Entre los invitados internacionales que sí han anunciado su presencia este año se encuentran el ex primer ministro taiwanés Liu Chao-Shiuan o el presidente de la Asamblea de la República Srpska en Bosnia-Herzegovina, Igor Radojicic.

Escenario del nuevo encuentro entre Zapatero y Obama

El Desayuno de Oración será escenario de un nuevo encuentro entre Zapatero y Obama, después de saberse que el presidente de Estados Unidos no viajará a Madrid en mayo para participar en la cumbre UE-EEUU, uno de las principales citas del semestre de la presidencia española de la Unión Europea. Madrid ha restado importancia a esa ausencia, ha avanzado que espera que el presidente norteamericano visite España este año y ha garantizado que no afecta para nada a la "extraordinaria" relación bilateral, marcada por la reunión que mantuvieron el pasado mes de octubre Zapatero y Obama en la Casa Blanca.

Además del Desayuno, Zapatero participará en un almuerzo-coloquio en la Cámara de Comercio y pronunciará una conferencia en el Consejo Atlántico, centro de estudios especializado en seguridad y defensa. El Gobierno español inscribe la visita de Zapatero a Washington en el marco de la presidencia rotatoria de la UE, con el objetivo de explicar en Estados Unidos la apuesta española por relanzar las relaciones transatlánticas. El principal evento de la jornada será el Desayuno Nacional de Oración, que se celebra cada año el primer jueves de febrero convocado por senadores y congresistas y que reúne a personalidades del mundo político, diplomático y empresarial.

Como conferenciante principal, Zapatero acudirá a la reunión con sus propios invitados, entre los que se encuentran representantes de los medios, como el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, y el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián; políticos, como el portavoz de Convergencia i Unió (CiU) en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida; o empresarios, como el presidente del BBVA, Francisco González. Tras este acto, y junto a empresarios españoles, almorzará en la Cámara de Comercio, la mayor federación de asociaciones de empresarios de Estados Unidos y del mundo, con más de tres millones de miembros.

La jornada concluirá en el Atlantic Council (Consejo Atlántico), un centro de estudios y análisis en el que pronunciará una conferencia presentado por el consejero nacional de Seguridad, James Jones. Ante ese foro, Zapatero subrayará su apuesta por relanzar las relaciones transatlánticas durante la presidencia española de la UE y apostará por compartir con Estados Unidos la responsabilidad de afrontar los retos de la agenda internacional. Esta cita -y su visita a Washington- concluirá con una cena a la que asistirán parlamentarios, empresarios y representantes de la administración estadounidense.

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