El PSC cierra filas con Montilla

  • El 'president' no acepta la dimisión de su consejero Maragall, que matiza sus críticas sobre la "falta de proyecto" del partido y la "fatiga" que causa el tripartito al electorado

El PSC intentó ayer cerrar filas a partir de la intervención conciliadora de Ernest Maragall y Antoni Castells en la reunión de la Ejecutiva para poner "punto final" a la polémica abierta, mientras el presidente catalán, José Montilla, instó a los socialistas catalanes a reivindicar la labor de gobierno para ganar peso ante las elecciones autonómicas.

En la rueda de prensa posterior a la comisión ejecutiva del PSC, el portavoz y viceprimer secretario de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, aseguró que el conseller de Educación, Ernest Maragall, insistió ayer en que el partido debe fortalecerse con un "perfil propio".

Ernest Maragall abrió hace unos días la caja de los truenos al señalar en una conferencia y en un artículo que los catalanes están "fatigados" del tripartito, que el actual Govern "no tiene vigencia política más allá de su mandato actual" y que, además, "ya hace tiempo que renunció a encarnar un proyecto integral para este país".

Estas afirmaciones causaron un profundo malestar en las filas del PSC por inoportunas y fueron ayer objeto de debate en la dirección del PSC.

Montilla quiso zanjar la polémica y rechazó la dimisión del conseller de Educación, Ernest Maragall, quien rectificó el cuestionamiento que hizo del tripartito. Así, en rueda de prensa, aseguró que probablemente sus formas no eran "correctas" y que sus palabras estaban dentro de "una reflexión más amplia".

Montilla y Maragall despacharon en el Palau de la Generalitat, encuentro que aprovechó el titular de Educación para poner su cargo a disposición de Montilla, aunque el presidente no aceptó su dimisión.

Tras el encuentro, y en declaraciones a los periodistas, Maragall rectificó dos de las críticas que hizo el tripartito durante los últimos días: que el tripartito provoque fatiga y que los tres socios no comparten un mismo proyecto de país. "No tengo ningún problema en modificar y rectificar la forma de una expresión que seguramente era correcta en su literalidad, pero formaba parte de una reflexión más amplia y que me sigue pareciendo necesaria", afirmó el titular de Educación.

Con una reunión de más de una hora, Maragall y Montilla quisieron poner un punto y final a la polémica generada por una interpretación "literal", en palabras del conseller. De hecho, en la reunión de la Ejecutiva del PSC de ayer, el conseller dijo a sus compañeros de partido que para él no había inconveniente si tenía que aclarar sus tesis.

Maragall dijo que, al diagnosticar fatiga, quería hacer una reflexión "en el ámbito de la percepción ciudadana", no a nivel político. Según el conseller, con esta expresión, lo que pretendía era dejar constancia de las dificultades que tiene el Govern y sus tres socios para difundir su proyecto y que cuaje entre la ciudadanía. Maragall apuntó también que sus reflexiones han servido para abrir un "interesante debate" en el PSC y que la reunión de ayer sirvió para dar "el primer paso en la buena dirección".

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