"El terrorismo vasco es pequeño-burgués"

  • Símbolo de la resistencia en el País Vasco contra los integristas, dice que "las camadas batasunas no salen de su burbuja y se cuecen en su jugo" y remarca que ETA "nace en la sociedad del bienestar"

Ha llorado mucho. Ha perdido a su hermano Joseba, y al hombre con el que trabajó codo con codo y al que admiraba: Fernando Buesa. Maite Pagazaurtundua (Hernani, 1965) tiene las heridas abiertas, pero la rodilla no está en tierra. Pizpireta, conversadora incansable, el dolor no le ha vencido. Es alegre, su charla chispea con alguna broma y habla creyendo en lo que dice. No hay impostura alguna en su discurso, muy alejado de ese blablabla rutinario que emplean los políticos profesionales.

-Usted es filóloga. Hábleme del vocablo fanático.

-Tiene un origen religioso. Los fanáticos son los seguidores extremos del templo.

-Del único templo.

-Es un fenómeno de grupo, una distorsión cognitiva en el que sólo se entiende un mundo, el suyo. El escritor Amos Oz, que sabe mucho de fanatismos, distingue en ellos un elemento que aquí viene a cuento: la ausencia absoluta de sentido del humor. Viven sin sentido del humor, sin imaginación.

-¿Es el retrato de un terrorista?

-Añádase el victimismo. Es el asesino y piensa que es el perseguido.

-¿Y la víctima?

-Su víctima es invisible y él necesita que sea invisible también para los demás. Deshumaniza a quien mata. Ese proceso es imprescindible. Por eso es molesto que las víctimas tengan rostro, que los familiares de las víctimas salgan a la calle porque él, en su delirio, se transforma en la única víctima de no se sabe qué. Para crear esa distorsión hace falta una doctrina muy primaria y el refugio de una burbuja.

-¿Ha visto de cerca la transformación? ¿Ha visto a amigos suyos entrar en la burbuja?

-Amigos, compañeros de la infancia, gente de mi sangre. Claro que lo he visto. ¿Quién no lo ha visto en el País Vasco? He visto cómo les inoculan una realidad subjetiva desde muy pequeños y les aíslan. Las camadas batasunas se cuecen en su propio jugo.

-¿Me describe la captación?

-Se hace de muchas formas. A veces es el azar. En la adolescencia uno se junta con sus iguales y en el País Vasco hay entornos tóxicos. En el mundo de Batasuna el reclutamiento se hace buscando a los líderes entre los jóvenes. O por enamoramiento, como ese chaval que dijo que quemaba papeleras para impresionar a su novia.

-Buena parte del caldo de cultivo está en las zonas obreras.

-No necesariamente. Sí que hay chicos que buscan la integración de esa manera. Sus padres son emigrantes y se dicen: me integraré radicalizándome, siendo más vasco que nadie. Pero, en líneas generales, el terrorismo vasco es pequeñoburgués, nace en la sociedad del bienestar.

-Usted es de Hernani, un pueblo muy radical. Cuénteme su último paseo por el pueblo.

-No sé, fue un funeral. Procuro ir poco por Hernani. Es otro de los procesos. ¿Cuántos se han tenido que ir del País Vasco? ¿Cuántos no podemos volver a nuestro pueblo? Es asfixiante. ¿Sabe que los vascos son los que más salen de vacaciones? Le aseguro que no es una casualidad. Van buscando aire que no esté viciado con toda esa presión envenenada.

-Escribió un libro sobre su familia, los Pagaza, un año después de que mataran a su hermano. ¿Quiénes son los Pagaza?

-Una familia normal que no se pliega a vivir con miedo.

-Su madre se presenta a las elecciones con el partido de Rosa Díez. Eso es echarle coraje.

-Sí, mi madre, que es Ruiz, representa muy bien el espíritu de los Pagaza. O los Pagaza somos muy Ruiz, que también pudiera ser.

-Trabajó con Fernando Buesa como asesora lingüística en un lugar en el que el idioma es un arma.

-Fernando Buesa trabajaba en el modo de promocionar el uso del euskera. Otros han hecho del euskera un rehén, un instrumento de control. Fue uno de los grandes políticos de los últimos treinta años. Eso le convertía a ojos de ETA en un hombre muy peligroso.

-ETA, a veces, selecciona sus víctimas con precisión.

-Buesa, Gregorio Ordóñez, Enrique Casas... Sí, ETA ha eliminado piezas insustituibles en el tablero.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios