El arzobispo de Oviedo dedica su carta semanal a Whitney Houston, "una hermosura encantada"

  • Jesús Sanz Montes destaca la voz "tan llena de fuerza" de una cantante que podía haber vivido dichosamente su existencia, pero que finalmente se arruinó por "los desamores, los infortunios, el alcohol y las drogas".

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El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha dedicado la carta que escribe semanalmente a los fielesde la diócesis asturiana a la cantante norteamericana Whitney Houston, fallecida el pasado sábado en Los Ángeles, de la que alaba, entre otras cosas su "hermosura encantada".

La carta recuerda la belleza de su voz "tan llena de fuerza y de talento, bien encajada en su hermosura encantada" que, asegura Sanz Montes, le hubiera asegurado "una vida no sólo premiada, sino serena y gozosa, con todo cuanto se podría en principio tener para vivir dichosamente la existencia". "Quien fuera una de las más importantes cantantes de gospel y de música pop y soul durante varias décadas, de pronto ha enmudecido su voz para siempre y ha quebrado su cuerpo hundido en un naufragio de bañera", añade el prelado ovetense.

Sanz Montes recuerda además otros casos de personajes que por mil razones malograron su vida "no como desesperado desenlace de tenerlo todo al revés y cuesta arriba, sino como fruto de no saber dar con lo que permite ver las cosas y vivirlas de un modo agradecido". A su juicio, estas circunstancias son fruto de no haber encontrado "lo que no cabe en una cuenta bancaria, en un éxito de popularidad, en unos dones naturales de excepción".

Asimismo, advierte del contraste entre la sonrisa glamourosa de alguien "aparentemente feliz y afortunada" que reflejan algunas de las fotografías de Whitney Houston "con el rictus de dolor, de desvarío, de carcoma, que los desamores, los infortunios, el alcohol y las drogas terminaron por dibujar fatalmente".

La intérprete de éxitos como I will always love youfalleció el pasado sábado en un hotel de Beverly Hills, en la ciudad californiana de Los Ángeles, posiblemente por haber ingerido una combinación de calmantes y otros fármacos con alcohol. La cantante, ganadora de seis premios Grammy, luchó durante años para superar su adicción a las drogas, que comenzó a consumir tras su matrimonio en 1992 con el rapero Bobby Brown, con el que al año siguiente fue madre de un niña, Bobby Kristina, y de quien se divorció tiempo después.

En 2009, Houston, la artista femenina que más discos ha vendido en la historia de la música, confesó su pasado de abuso de marihuana y cocaína y su intento de rehabilitación, pero en 2011 volvió a ingresar en un centro de desintoxicación.

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