Aena pide prohibir el kitesurf en el entorno del aeropuerto por seguridad

  • La medida ha sido solicitada de forma transitoria mientras se realiza un estudio que determine si esa actividad supone o no una afección en la zona de servidumbre aeronáutica

La práctica de kitesurf y de cualquier otro deporte acuático que utilice un sistema de propulsión o sustentación aérea quedará prohibida, al menos, de forma transitoria en la zona cercana al aeropuerto de Málaga por razones de seguridad. Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) ha pedido que se suspenda cualquier autorización actual hasta que determine si esta actividad deportiva supone una afección dentro de la zona de servidumbre aeronáutica del aeródromo. El organismo dependiente del Ministerio de Fomento quiere de esta forma adaptarse a la última reforma de Real Decreto de Navegación y Seguridad Aérea 297/2013, de 26 de abril, donde se establece una servidumbre de limitación de actividades deportivas como ésta, y que supone una práctica habitual los días de viento en la zona de Guadalmar donde está autorizada según el plan de playas del municipio.

Según relata Aena en su escrito, fechado el pasado 8 de julio, el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol ha tenido conocimiento de que la zona establecida por el Ayuntamiento de la capital para la práctica de kitesurf en Guadalmar, frente al parador, "puede suponer un riesgo para la navegación aérea al estar comprendida dentro de la proyección ortogonal sobre el terreno de las servidumbres aeronáuticas de este aeródromo".

El escrito ha sido enviado a la Demarcación de Costas, el Ayuntamiento de la capital y Capitanía Marítima para que tomen de inmediato las medidas oportunas para limitar la actividad de kitesurf, paramotor y arrastre de paracaídas dentro de una zona delimitada mediante unas coordenadas, que corresponden de forma aproximada al tramo de dominio público marítimo-terrestre comprendido entre la playa de Guadalmar y el límite con el término municipal de Torremolinos y que tiene una longitud de alrededor de un kilómetro a ambos lados de la alineación de la pista de vuelo del aeropuerto.

Aena justifica la decisión en que se trata de una medida de prevención mientras realiza el estudio de seguridad que pretende iniciar en las próximas semanas y que será remitido la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) para que resuelva si se limita definitivamente o no la práctica de kitesurf -o cualquier otra que requiera el uso de cometas, paracaídas o similares- en la zona de servidumbre aeronáutica del aeropuerto malagueño.

Todas las administraciones implicadas en esta solicitud ya han tomado cartas en el asunto. La Demarcación de Costas de Málaga ha remitido a su vez el escrito a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, que tiene las competencias desde 2011 para la concesión de los títulos que permiten la ocupación de dominio público marítimo-terrestre.

Según explicó el director del organismo dependiente del Ministerio de medio Ambiente, Ángel González, "le hemos notificado a la Junta que o bien modifique las actuales autorizaciones y las traslade a otro sitio o directamente las revoque porque el informe preceptivo de Costas será negativo mientras Aena no concrete si existe o no un riesgo para la navegación aérea".

Sin embargo, el problema es que la mayoría de los aficionados al kitesurf que acuden a la zona de Guadalmar para practicarlo los días de viento, lo hacen de forma privada. Razón por la cual Costas ha notificado también la solicitud de Aena a Capitanía Marítima y a la Subdelegación del Gobierno en Málaga para que el servicio marítimo de la Guardia Civil esté en sobreaviso de la prohibición temporal de esta actividad deportiva.

Para advertir a los aficionados al kitesurf, el Ayuntamiento de Málaga también prevé instalar en los próximos días unos carteles informativos en toda la zona en la que quedará limitado este deporte en cuanto a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio se pronuncie. La concejal responsable de Playas en el Consistorio malagueño, Teresa Porras, aseguró que "ante una cuestión de seguridad aérea nosotros vamos a hacer lo que se nos pida".

Es la única zona que cuenta con autorización en la capital malagueña para la práctica del kitesurf y hay tres escuelas -una con sede en Málaga y dos en Torremolinos- que imparten cursos de formación en esa playa, donde se pueden llegar a concentrar hasta 200 personas. Los aficionados a este deporte han iniciado una recogida de firmas para protestar por la decisión.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios