Alcaldes retoman la idea de una presa 10 años después de rechazarla

  • Cártama, Alhaurín de la Torre y Málaga piden a la Junta estudiar de nuevo el proyecto del azud de río Grande para garantizar el agua a los nuevos crecimientos

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Alcaldes retoman la idea de una presa 10 años después de rechazarla

Primero los municipios del Guadalhorce firmaron en 2006 estar a favor de construir un azud en río Grande para aprovechar sus excedentes. Sólo seis meses después la presión vecinal hizo que dieran marcha atrás cuando la obra ya había sido incluso adjudicada y ahora, casi once años después, alguno alcaldes de la zona empiezan a orquestar un frente común para pedirle a la Junta de Andalucía que retome esa idea ante la perspectiva de no tener garantizados sus futuros crecimientos urbanísticos por la falta de agua.

La mayoría de los municipios afectados por aquel proyecto, a excepción de Coín que se sigue manifestando en contra, quieren recuperar aquella obra que preveía aprovechar unos 20 hectómetros cúbicos anuales de los excedentes invernales de ese afluente del río Guadalhorce. Y eso después de que quedara sin efecto el convenio que los propios alcaldes del Valle del Guadalhorce y de la capital firmaron en agosto de 2006 para poner en marcha una serie de actuaciones en materia hidráulica, entre las que se encontraba el azud.

Sólo unos meses más tarde después de ese momento que quedó inmortalizado en una foto, ya cerca de las elecciones municipales del año siguiente, los políticos del Guadalhorce se opusieron a esta obra y cientos de personas llegaron a manifestarse en contra. Sin embargo, la sociedad estatal Aguas de la Cuenca Mediterránea (Acuamed) había adjudicado incluso el proyecto por un importe de 42,9 millones de euros a la unión temporal de empresas (UTE), formada por Ploder, Construcciones Sergio Pérez López y Anci 2005.

La obra se iba a hacer entre los términos municipales de Guaro y Coín mediante una conducción de transporte de unos 38 kilómetros de longitud y 1,6 de diámetro que llegaría hasta la planta de El Atabal en la capital. La conducción incluía, además, una derivación en el azud de Aljaima para poder usar como alternativa la tubería que conecta el canal de la margen izquierda del río Guadalhorce hasta la planta potabilizadora de Málaga.

Málaga capital, Cártama y Alhaurín de la Torre son los mayores defensores de que el proyecto vuelva a ponerse encima de la mesa. Al menos, los dos últimos ya han mantenido los primeros contactos para plantear un frente común al respecto, tal y como confirmó a este periódico el alcalde de Cártama, Jorge Gallardo (PSOE), que justificó la decisión en que es la propia Junta de Andalucía "la que nos obliga a buscar nuevos suministros de agua que no sean acuíferos para atender la demanda de los nuevos crecimientos".

La principal preocupación de estos municipios es que su desarrollo se vea paralizado por no tener garantizado el abastecimiento, por lo que consideró que regular el río Grande con una pequeña presa o con varias en distintos puntos sería "la solución menos costosa que garantizaría el agua a la población de todos los municipios y también a los agricultores de la zona".

Para el alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova (PP), también sería la opción idónea para "acabar con el déficit en el abastecimiento que tenemos todos los municipios de la comarca" donde viven unas 140.000 personas, mientras señaló que "el río Grande tira agua de mucha calidad al mar". Así, aclaró que un azud "no es un pantano", sino que explicó que se trata de "retener el agua durante los meses de invierno y abastecernos de los pozos en verano como una forma de mantener el equilibrio de los recursos".

Pero Coín, que fue uno de los principales opositores en su momento abanderado por su alcalde entonces Gabriel Clavijo (PSOE), lo es también en la actualidad. El actual regidor, Fernando Fernández (PP), advirtió "estar totalmente en contra", salvo dijo que "nos expliquen y nos convenzan de las ventajas del proyecto". El argumento que esgrimió es que "aquí no hay agua para que se la lleven y si aceptamos nos quedamos sin ella". En el caso de Pizarra, su alcalde Félix Lozano (PP), se mostró más prudente al asegurar que "primero tendríamos que ver cómo se va a plantear antes de posicionarnos".

Sin embargo, luego está la cuestión de la financiación. La Junta de Andalucía ni lo descarta ni lo asegura. El delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Adolfo Moreno, aseguró a este periódico que la propuesta de retomarlo que plantean algunos alcaldes del Guadalhorce no le ha sido comunicada oficialmente a su administración y, aunque dijo que no se le da un no rotundo", también advirtió que "ahora las cosas son más dificultosas que en su momento" porque además "habría que revocar un acuerdo en contra del proyecto inicial acordado en el Parlamento andaluz".

Acuamed tuvo que compensar entonces ese proyecto con otro que consistía en conectar la desalobradora de El Atabal con los acuíferos de Aljaima y éstos a su vez con la planta de Pilones como depósito de reserva. Hasta la fecha, sólo se ha terminado el primer tramo y fue en 2013. El otro ni ha empezado.

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