El Ayuntamiento sentencia el Metro al Civil y dice ahora que no se justifica

  • Da por roto el acuerdo de 2013 para llevar el tranvía a la zona norte. Tumba el estudio de movilidad de la Junta, alertando de que dejaría sin autobús a 37.500 vecinos.

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El Metro vuelve a estar patas arriba. El tradicional estado de agitación en el que vive desde sus inicios el mayor proyecto en la historia reciente de Málaga capital se acelera nuevamente después de que el Ayuntamiento diese un giro de tuerca inesperado y diese por roto el acuerdo firmado con la Junta de Andalucía para que el ferrocarril urbano llegue en superficie hasta el entorno del Hospital Civil.

Poco más de una semana después de que el alcalde, Francisco de la Torre, asegurase que no volvería a sentarse con la Administración regional a hablar del proyecto hasta que se resuelva la adenda mediante la que actualizar las obligaciones económicas a las que ha de hacer frente la institución local, la concejala de Movilidad, Elvira Maeso, sentenciaba: "El protocolo de intenciones ya está roto".

La edil del PP subrayó la invalidez del documento que el propio regidor suscribió en noviembre de 2013, que disipaba las dudas para la puesta en funcionamiento del Metro a mediados de 2014 al permitir que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) levantase los reparos a la última parte de la financiación otorgada a la infraestructura. Pero se apresuró a precisar que no es el Ayuntamiento el responsable de esa ruptura. "¿Quién lo ha incumplido? La Junta, por no haber firmado la adenda antes de que entrase en servicio el Metro; si uno de los dos ya no ha cumplido por qué se nos sigue recordando lo del protocolo de intenciones", dijo de manera categórica.

A su juicio, el contenido de lo comprometido en ese protocolo tenía que refrendarse mediante estudios de demanda y movilidad. "¿Realmente cabe o no? ¿Qué capacidad de atracción de pasajeros va a tener? ¿Se lo va a quitar al vehículo privado? ¿Lo que se plantea es sustituir un modo de transporte sostenible por otro, y para eso nos vamos a gastar un dineral?", se preguntó Maeso, quien recordó que desde que se conoció el proyecto básico se viene demandando esa información.

El acuerdo de 2013 concretaba la necesidad de actualizar las condiciones económicas del proyecto antes de poner en marcha el ferrocarril urbano, extremo incumplido por la Administración regional; al tiempo que se vinculada este asunto a que se garantizase el trazado hasta Atarazanas y al Civil. Prolongación esta última que se topa de lleno con la posición municipal. Si a finales del año pasado el equipo de gobierno del PP reclamó la anulación del proyecto básico del Metro al Civil alegando errores graves en el procedimiento y advirtiendo con la posibilidad de acudir a la vía judicial, ayer sumó una enmienda a la totalidad del estudio de movilidad entregado por la Junta.

Maeso, acompañada por el gerente de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), Miguel Ruiz, y la directora del área de Movilidad, Isabel Gámez, fue categórica al cuestionar ahora la necesidad de este ramal. "No hay una demanda... ni vecinal, ni está justificado por los datos", expuso la concejala, que añadió: "Si se viera que es bueno, adelante; pero no nos dan información para ver claramente las ventajas".

La comparecencia sirvió para poner en jaque las soluciones de reordenación del tráfico y las líneas de autobús planteadas para adecuar la zona a la llegada del tranvía por Eugenio Gross y Blas de Lezo. Según Maeso, las acciones plasmadas "perjudican gravemente a las líneas de transporte público", al tiempo que aseveró que puede tener afecciones sobre la movilidad de toda la ciudad.

El más contundente fue el gerente de la empresa de autobuses urbanos, que afirmó que no contempla otro escenario que mantener intactos los trazados actuales de las líneas que más se verían afectadas por la llegada del Metro. De manera específica habló del recorrido de la línea 15 (Virreina-Carlos Haya-Santa Paula), una de las que más pasajeros absorbe de la red de la EMT, con unos 3 millones de usuarios anuales. De ellos, según Ruiz, se perderían 1,5 millones de materializarse el traslado del recorrido desde Eugenio Gross y Blas de Lezo hacia la calle Morales Villarrubia y Doctor Escassi. "El estudio es bastante invasivo con la red de autobuses", afectando "de forma directa, con la parada en la puerta de casa" a 37.510 habitantes, e indirectamente a vecinos de Palma-Palmilla, Virreinas, Delicias, "en fin, a toda la ciudad". De acuerdo con el análisis municipal, la propuesta autonómica eliminaría 16 paradas de cuatro recorridos, ocho de ellas de la 15.

Si bien la mayor incidencia se deja notar sobre este itinerario, el gerente de la empresa municipal aludió igualmente al perjuicio sobre la línea nocturna 2, que funciona desde las 00:00 hasta las 06:00, "que no va a cubrir el Metro"; la línea Circular, que es utilizada por muchos vecinos del entorno para acudir al centro de salud Nueva Málaga, y, parcialmente, a la línea 18. "Vemos con preocupación lo que se plantea; el Metro es fantástico, pero no se puede romper unos tráficos, unos usos de transporte público consolidados desde hace decenios; hablamos de muchos ciudadanos que dependen de esos tráficos para ir a los hospitales y centros de salud", afirmó el gerente, que puso en duda que se plantee la creación de una infraestructura "tan costosa" como la del Metro "para al mismo tiempo desmembrar otros tráficos ya consolidados de viajeros; no pensamos que sea apostar por el futuro del transporte público".

Frente a estos argumentos, fuentes de la Agencia de Obra Pública de Andalucía precisaron que el estudio "no elimina ninguna línea", dibujando un itinerario alternativo para las líneas 15 y nocturna 2 "que se sitúa en el entorno de las actuales paradas". "No se trata de que desaparezcan paradas, sino de trasladarlas a otras zonas, igualmente con alta densidad poblacional", apostillaron. Asimismo, discreparon de que las medidas afectenten a la Circular 1. "La implantación de un Metro implica reordenar líneas y paradas de autobuses, lógicamente", aclararon desde el ente autonómico, que precisó que con el proyecto al Civil se ha tratado de "minimizar" la afección sobre la EMT con itinerarios alternativos "cercanos y desplazamiento de paradas lo menos perjudiciales para los usuarios". A pesar de ello, admitieron como previsible que haya migración de usuarios del autobús al Metro.

En la parte de Movilidad, la directora del área, Isabel Gámez, fue igualmente crítica, al insistir en que "falta mucha información" para que se pueda realizar un pronunciamiento sobre el estudio aportado por la Junta. En este sentido, incluso denunció que no se haya hecho una "simulación", demandada meses atrás por el Ayuntamiento, respecto a la afección sobre el tráfico de la coincidencia de las obras del tranvía al Civil y del tramo de la Alameda.

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