Conspiraciones y enredos

  • Parece más claro que el agua que la estrategia de la oposición, hasta el 22-M, pasa directamente por enfilar la figura de Francisco de la Torre como 'percha' perfecta para lograr una mayor resonancia en la opinión pública y como fórmula para tratar de obtener el mayor desgaste del principal elemento del patrimonio electoral del PP

EL alcalde y candidato a la reelección del PP en el Ayuntamiento de Málaga, Francisco de la Torre, parece empeñado en demostrar que sus actitudes para bregar en el proceloso mar electoral pasan por su mejor momento. Una postura que en alguna ocasión le lleva a decir, o hacer, cosas que conducen a la sorpresa, por lo poco habitual de las mismas. Hasta el mismísimo secretario general de la Presidencia del Gobierno de España, Bernardino León Gross, fino diplomático, calificó como "una salida de tono" las acusaciones del regidor a la candidata socialista a la Alcaldía, María Gámez, de haber "boicoteado" los avances de los estudios para la integración urbana del río Guadalmedina cuando era delegada del Gobierno andaluz. El también dirigente del PSOE se mostró "sorprendido" porque De la Torre ha sido "siempre un hombre educado y elegante, y, sin embargo, en este caso ha tenido una salida de tono que no es lo que los ciudadanos esperan de nosotros".

La propia Gámez dijo ayer que "el candidato del PP tiene contra mí su particular teoría de la conspiración, por la cual estoy detrás maquinando todos sus sonoros fracasos. O De la Torre se enteró de que existía el Guadalmedina en 2008 cuando me hicieron delegada o lleva 16 años con los brazos cruzados mientras el deterioro del río avanzaba". La cabeza de lista del PSOE añadió que "al candidato del PP le parece que todos los problemas de la ciudad de Málaga comienzan justo el día en que me nombraron delegada. Espero que sea coherente y diga que agilicé el Palmeral de las Sorpresas, el Metro y la aplicación de la ley de dependencia".

Para añadir después que oía más a De la Torre hablar sobre su persona que sobre las propias propuestas, "y las pocas que lanza las copia, como la del Real permanente de Cortijo de Torres". Gámez concluyó refiriéndose a las palabras de su oponente, sobre la conveniencia de sacar el Museo Thyssen fuera del debate electoral, lanzándole un pildorazo: "Primero sacó el Gualdalmedina, ha sacado los debates, ahora el Thyssen. Lo próximo será que no haya campaña electoral, ni elecciones, como hace 40 años", dijo Gámez.

Parece más claro que el agua que la estrategia de la oposición, hasta el 22-M, pasa por enfilar directamente a la figura de Francisco de la Torre como percha perfecta para lograr una mayor resonancia en la opinión pública y como fórmula para tratar de obtener el mayor desgaste del principal elemento del patrimonio electoral del PP de la capital. En la interminable sesión del último Pleno de la corporación municipal de Málaga hubo un auténtico abanico de rifirrafes entre populares y la oposición que confirman lo que aquí se dice. De la Torre, que fue acusado en reiteradas ocasiones de conducir las sesiones de forma poco imparcial a lo largo de los últimos cuatro años, fue recriminado, a veces con dureza, por los representantes de PSOE e IU. Moreno Brenes no tuvo empacho en definir al alcalde como un auténtico enredador, para poder seguir llevando a cabo las políticas de confrontación permanente con la Junta y la administración central, que tantos buenos dividendos le han producido hasta la fecha, pero que alargan eternamente la finalización de temas esenciales para la ciudad. Se hablaba del Campamento Benítez. Las acusaciones de oscurantismo y falta de transparencia en la gestión también jalonaron las intervenciones de ambas formaciones, que remató el edil socialista Sergio Brenes tildando a De la Torre de ser especialista en practicar la técnica de expandir la "tinta del calamar".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios