Crónica de los barrios ambulantes

  • 'Málaga Hoy' comienza mañana la publicación de la nueva serie de reportajes dominicales 'La ciudad móvil', en la que se tomará el pulso a la actualidad desde cada una de las líneas de autobús de la EMT

Los usuarios de los autobuses urbanos saben bien que donde con más eficacia puede tomarse el pulso a una ciudad es, precisamente, a bordo de las líneas del transporte público. Cada autobús de la EMT que circula por Málaga es un micromundo en el que se habla en voz alta y con total libertad de casi cualquier asunto y en el que pueden observarse los más dispares comportamientos sociales: pocos escaparates exhiben con tal inmediatez el grado de tolerancia y del dominio de las habilidades diplomáticas (lo que viene a ser la civilización) como el reducido espacio de un bus urbano, en el que las reglas expresas y las tácitas gobiernan en realidad un porcentaje ínfimo de esos comportamientos. Viajeros de todas las edades y condiciones suben a diario a estos autobuses y, cuanto menos, permiten intuir cuáles son sus preocupaciones e intereses sin necesidad de intermediarios. En la constitución de cada micromundo influye de manera decisiva el recorrido de cada línea, y es que la ciudad se filtra constantemente a través de sus poros. Cada autobús es una ciudad dentro de otra mayor, y la relación que se establece entre ambas es de correspondencia mutua, de plena simbiosis.

En este sentido, cada autobús ofrece un instrumento informativo inestimable, desde el que se puede atender a la actualidad menos afectada política y mediáticamente, sin intervenciones externas, con la discreción del antropólogo. A partir de mañana, los lectores de Málaga Hoy podrán comprobarlo gracias a la nueva serie de reportajes dominicales que, bajo el lema La ciudad móvil, propondrá una imagen distinta de la ciudad desde el balcón que ofrecen sus autobuses. Un recorrido por los rincones de Málaga, algunos emblemáticos, otros denostados, pero también de sus voces, de sus opiniones, de su mestizaje y sus consignas urbanas. Todo a bordo de los vehículos de la EMT, auténticos barrios ambulantes en los que las relaciones humanas se establecen y pactan a la velocidad del sonido.

El procedimiento es sencillo. Cada semana, La ciudad móvil estará dedicada a una línea concreta de la EMT, que se irán sucediendo por orden (incluidos nocturnos y circulares), de manera que la que inaugurará la serie mañana será la línea 1. El periodista completará el trayecto completo de cada línea y en sus crónicas dará cuenta al detalle de todo lo que ocurre tanto dentro como fuera del autobús: número de pasajeros que suben y bajan en cada parada, actuaciones sociales, interacción con el conductor, conversaciones que se establecen y la mayor cantidad de detalles individuales posible (atuendos, caracterizaciones, accesorios), además de todo lo que el paisaje urbano dé de sí, desde la afluencia en las aceras hasta las entradas y salidas de establecimientos comerciales, pasando por la situación del tráfico en cada vía. Se trata de un trabajo puramente descriptivo, una anotación exhaustiva de la realidad para la que el periodista debe desprenderse de sus impresiones y prejuicios. El reto último es brindar una aproximación periodística al hiperrealismo o, como quería el escritor Georges Perec, a lo infraordinario.

Málaga es posiblemente una de las ciudades españolas que más y mejor se prestan a una empresa como la aquí descrita. Su crecimiento ha sido exponencial en los últimos años, así como su redefinición urbanística. La movilidad se ha convertido en una de las materias más importantes de la gestión municipal, y proyectos futuros como el Metro apuntan a una prolongación de esta tendencia. Se trata de comprobar cómo Málaga vive en sus desplazamientos, cómo sus señas de identidad se mantienen y se vulneran en el camino. Eppur, si muove.

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