"Cualquier cosa menos que fueran a por el alcalde"

  • Alcaucín recibe con sorpresa su arresto · Un centenar de vecinos lo despiden entre aplausos y vítores · Algunos destacan que consiguió trabajo para casi todos

Los vecinos de Alcaucín podían esperar cualquier cosa menos que la Guardia Civil fuese al Ayuntamiento a por el alcalde, José Manuel Martín (PSOE), por un presunto delito de corrupción urbanística. La tranquilidad de este pueblo axárquico, a pie de Sierra Tejeda y Almijara, se rompió hacia las ocho de la mañana. Para ellos, demasiada presencia de la Benemérita, petos rotulados y coches del Instituto Armado se hacían con la plaza del pueblo. "Algo pasa, ¿quién habrá fallecido?", comentaba una vecina ingenua cuando recordaba las primeras horas del registro iniciado en el Ayuntamiento de Alcaucín.

Hacia las nueve y media de la mañana llegaron los concejales para iniciar la jornada de trabajo y departir con Martín los asuntos del día. "Entonces, ya no pudimos entrar", explicó el edil de Juventud, José Luis Guerrero (PSOE). La noticia fue corriendo de boca en boca entre los 2.500 vecinos que tiene esta localidad de la alta Axarquía.

Sus allegados corrieron hacia la calle Alta, donde reside el alcalde, para saber qué pasaba y mostrarle su apoyo. "Estamos contigo", "ánimo, alcalde", le gritaban los vecinos mientras agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) registraban el número 15. Una caja con documentación y una caja fuerte, precedieron a la salida del domicilio de José Manuel Martín Alba. "Viva el alcalde", gritaban los presentes mientras le aplaudían en su traslado al coche que le conduciría de nuevo hasta el Ayuntamiento. Alguno incluso se fundió con él en un fuerte abrazo. También hubo llantos, algún desmayo y algún vaso de tila llegó hasta la vivienda bajo sospecha.

"Es un hombre buenísimo y estamos tan dolidos como si nos lo hiciesen a nosotros. Siempre ha ayudado a todo el mundo del pueblo", comentaba Loli Navarro, una vecina indignada que calificaba al regidor de "persona luchadora" siempre "dispuesto a colaborar con todos".

Loli destacó de su alcalde que había conseguido dar trabajo a la mayoría del pueblo, "desde los más jóvenes a los más mayores". "Siempre ha mirado por todos. Hoy en el pueblo nadie puede hablar mal de él", decía esta vecina mostrando todo su apoyo a la familia, ya que en la operación anticorrupción también están señaladas sus dos hijas, Sonia y Mónica, de 29 y 27 años respectivamente. "Espero que haya sido una equivocación, o un error que cometemos todos los humanos", opinaba.

Dos de sus concejales, José Luis Guerrero (PSOE), responsable de Juventud y Deportes, y David Gálvez (PSOE), edil de Medio Ambiente estuvieron dando la cara durante toda la mañana en la Plaza de la Constitución. "No sabemos nada. Ni siquiera qué es lo que se le imputa. Estamos sorprendidos e indignados", respondía amablemente el concejal más joven de la Corporación y sobrino del alcalde. La edil de Urbanismo, María Antonia Murillo (PSOE), permanecía en su vivienda ubicada en plaza del Ayuntamiento "indispuesta". Tanto ella como el teniente alcalde, Manuel Ramírez (PSOE) estuvieron en algún momento en el interior del Ayuntamiento desde que fue ocupado por la Guardia Civil.

Por parte de la oposición, Óscar Pérez, miembro de la ejecutiva nacional del PA afirmó que la formación andalucista "trabajará para que el Ayuntamiento no se paralice". Los vecinos de Alcaucín continuaron durante toda la tarde en la plaza. Algunos para mostrar su apoyo y otros curiosos por el gran plató en el que se había convertido el punto neurálgico del pueblo. También estuvieron, durante mucho tiempo, los empleados municipales.

"Venimos a apoyarlo. Estamos sorprendidos por la atención mediática y de la Policía. Parece cómo si no hubiese otra cosa más importante en España, comentaba Francisco Torres, quien tildó de "excesiva" la operación Arco. "Parece que tenemos a Ben Laden encerrado en la iglesia, cuando este hombre ha sido el que más ha hecho en el pueblo, por el trabajo de la gente y por la juventud. Tenía buen trato hasta con la oposición", resaltaba este vecino. "Es una gran persona. Siempre dispuesto a recibir a los vecinos, siempre ha estado para cualquier cosa. Mejor alcalde que tenemos no vamos a tener otro", sentenciaba Francisca Silva, que como todos los que se acercaron hasta el Ayuntamiento defendían las bondades de José Manuel Martín Alba, Pepe Calayo, que junto a sus dos hijas y a otras diez personas fueron detenida por una operación contra la corrupción urbanística.

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