educación

Erasmus, cuando se crece fuera de casa

  • En los últimos años más de 120 alumnos del instituto Campanillas han realizado su Formación en un centro de trabajo en el extranjero

  • El programa Erasmus les obliga a afianzar su inglés

Erasmus, cuando se crece fuera de casa Erasmus, cuando se crece fuera de casa

Erasmus, cuando se crece fuera de casa

En el lenguaje de la programación informática el inglés es el que manda. Eso lo saben bien los alumnos de Formación Profesional del IES Campanillas, que cuenta con unos 200 estudiantes en sus cuatro ciclos, dos medios y dos superiores impartidos en las instalaciones del PTA. El Grado Medio de Sistemas Microinformáticos y Redes es bilingüe y también el Superior de Desarrollo de Aplicaciones Web. El de Aplicaciones Multiplataforma lo será el curso que viene. El idioma forma parte esencial de su formación. Así, cuando toca hacer las prácticas en empresas el programa Erasmus se les presenta como la gran oportunidad para consolidar y mejorar su inglés. Aunque una estancia en el extranjero les proporciona mucho más, empezando por la autonomía personal y terminando por el contacto con el mundo laboral de otros países europeos. En los últimos años más de 120 alumnos han hecho su Formación en Centro de Trabajo en el extranjero, principalmente en Alemania, siendo este centro el de mayor grado de movilidad de la provincia.

"Este año tenemos a cuatro alumnos en Colonia, en la empresa alemana Rewe System, que se han quedado trabajando allí ", explica el coordinador del programa Erasmus y profesor de Informática del IES Campanillas, Sergio Banderas. Y agrega que ocho estudiantes del Superior de Aplicaciones Web están haciendo las prácticas en el extranjero. "Irse al extranjero es muy enriquecedor, conocer otros centros educativos, otros sistemas productivos, otras formas de hacer las cosas supone una gran experiencia personal y profesional", estima Banderas. En Holanda, en la firma Future Connections, están Isaías Montiel, Lucas Lobato y Andrés Gálvez y su experiencia está siendo tremendamente positiva, según cuentan. "En el mundo de la programación el inglés es fundamental, por eso decidí salir de Erasmus", comenta Isaías Montiel. "También para desollarte como persona, salir del ambiente conocido, alejarte de todo para vivir esta aventura que te ayuda a crecer, también a mejorar tu curriculum. Estando fuera también aprendes a economizarte, a hacer las cosas por ti mismo, a darte un baño de realidad", añade el alumno que eligió el ciclo porque "ofrece una buena posibilidad para desarrollarte como programador, hay bastante demanda de empresas y sueldos dignos".

Su compañero Lucas Lobato comenta que quiso participar en el programa Erasmus "por la posibilidad de conocer otros lugares haciendo y aprendiendo lo que me gusta, es una oportunidad de salir de Málaga y abrirme otros horizontes". Y en lo que lleva de estancia en Holanda ha corroborado la importancia del idioma. "Aquí para cualquier trámite, para seguir aprendiendo, para poder hacer las prácticas en la empresa necesitas el inglés y te tienes que poner a hablarlo, como sea. El inglés es primordial para moverte por Holanda, todo el mundo lo habla, es fundamental", subraya Lucas.

Andrés Gálvez coincide con sus amigos. "Elegí Erasmus por la posibilidad de aprender inglés, ver otro ambiente, conocer a compañeros de trabajo de otra cultura y adaptarme a ella. El estar aquí me obliga a ponerme con el inglés porque tengo la necesidad de comunicarme con los demás". Y aunque poderse desenvolver en este segundo idioma se encuentra entre sus prioridades, también lo es aprender cosas nuevas en un entorno de trabajo distinto al de tu ciudad. En Future Connections, sede europea de Biz Imagine instalada en el PTA, están aprendiendo un lenguaje de programación que no lo habían adquirido en el centro educativo. "No lo vimos en clase, no entraba en el curso, es totalmente nuevo pero como tenemos la base no nos costó aprenderlo, es muy interesante y enriquecedor", comentan los estudiantes malagueños. También, como destaca Isaías, "estamos aprendiendo no sólo un lenguaje de programación sino una metodología de trabajo, cada uno realiza sus tareas y luego se unen en un mismo proyecto". Andrés destaca que "también tocamos lo que se da en clase, al final todo se integra, todo viene bien". "La programación no es una trabajo individualista, sino un equipo con el que estás continuamente tratando con distintos perfiles y cada uno de ellos aporta", dice Isaías. "Es como un barco, todos remamos en la misma dirección y cada uno aporta músculo", agrega Andrés.

Pero mandar a alumnos al extranjero a hacer las prácticas en empresas tiene un peligro, que luego no regresen y que el talento emigre sin retorno. Por ello, desde el Parque Tecnológico de Andalucía se está apostando para que las empresas colaboradoras con el centro educativo envíen a los estudiantes a sus sedes europeas. Así los estudiantes se forman fuera durante tres meses, viven una experiencia enriquecedor en el extranjero pero luego vuelven a Málaga con la posibilidad de un contrato aquí. "Los tres alumnos que están en Holanda tienen el contrato asegurado en junio aquí en Biz Imagine y un alumno que hace la Dual en Viewnext pasará dos meses trabajando en Lisboa", comenta Sergio Banderas. El propósito, "que no pierdan vinculación con el estudiante y que éste continúe profundizando en la tecnología específica de la empresa", señala el docente.

También el IES Campanillas tiene relación con dos centros alemanes de FP Dual y en el PTA se han recibido ya a más de 240 estudiantes alemanes. "Cuando ven el alto nivel tecnológico que hay aquí les gusta pero no suelen quedarse porque el poder adquisitivo en Alemania es mucho mayor", apunta Banderas. También el centro de acogida de voluntariado europeo de Erasmus Juventud y está inmerso en cinco proyectos Erasmus +.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios