Expertos piden un cambio de modelo del sector turístico para sobrevivir

  • Un informe encargado por la Cámara de Comercio y la Junta de Andalucía reclama medir la productividad o que los empleados sean accionistas de las compañías

La mayoría de las empresas turísticas andaluzas son pequeñas o muy pequeñas, tienen muy pocos empleados, se dedican siempre a lo mismo -alojamiento, comida y bebida-, apenas saben lo que es la innovación y su modelo laboral es antiguo y poco productivo. De seguir así, el futuro del sector no será nada halagüeño en la Costa del Sol teniendo en cuenta que vivimos en un mercado cada vez más competitivo con multitud de destinos turísticos en el mundo. Esa es la principal conclusión que se extrae del informe Análisis de la Calidad Laboral del Sector Turístico en Andalucía, que fue presentado ayer y que ha sido realizado por la consultora Actua2 a petición de la Cámara de Comercio de Málaga y del Observatorio de los Recursos Humanos en el sector turístico de la Consejería de Empleo.

El estudio, sustentado en una encuesta realizada a 900 empresas turísticas andaluzas, pivota sobre cuatro puntos básicos: la calidad del puesto de trabajo; las políticas de igualdad y conciliación; el acceso, la permanencia y la seguridad del empleo; y el nivel formativo. En el primer aspecto se subraya que hay "dificultades" para cumplir en aspectos como el salario, las pagas extras o los incrementos salariales en las empresas que facturan menos de 600.000 euros al año, mientras que la facturación media por empleado es menor a los 17.000 euros anuales y no hay referencia alguna a criterios de productividad en los convenios laborales. En el segundo aspecto, la igualdad, se resalta que el número de trabajadoras casi dobla al de hombres en las empresas pequeñas aunque ocupan pocos puestos de responsabilidad. En las compañías que facturan más de 600.000 euros anuales hay más hombres, están mejor cualificados y ocupan más puestos directivos que las mujeres.

Respecto al acceso, permanencia y seguridad del empleo, el estudio destaca varios aspectos. El primero es que hay un 60% de estacionalidad, con contratos temporales principalmente de julio a septiembre, y que la mayoría de los trabajadores son contratados por el boca a boca, es decir, un 43% se realiza por contactos personales entre las empresas pequeñas y un 31,5% en las empresas grandes. "Si no estás en el mercado de trabajo no vas a entrar, porque estamos en un mercado tremendamente cautivo", explicó Enrique Fernández de Giles, director de Actua2 Consultores.

En cuarto lugar, en el análisis del nivel formativo, se precisa que el 75% de las pequeñas empresas y el 57% de las grandes no saben exactamente qué quieren de sus empleados y un 70% no sabría decir las causas por las que no se realizan cursos formativos. Los convenios colectivos o específicos de cada empresa no recogen aspectos que midan la productividad de los empleados, no vigilan las tasas de absentismo laboral o la pérdida de horas por conflictos laborales, no vinculan a los trabajadores en los beneficios de las compañías ni son incorporados al accionariado de la empresa, a la vez que no exigen ningún tipo de política de innovación. Todas estas medidas, según los autores del informe, beneficiarían al sector.

"El turismo es un sector maduro, pero será poco dinámico y acabará siendo poco competitivo", indicó Fernández de Giles, quien advirtió que la falta de innovación de las empresas andaluzas provocará que "la oferta turística se vaya envejeciendo y sea más aburrida". La radiografía del sector empresarial turístico no es para tirar cohetes. El 86% de las compañías facturan menos de 1,5 millones de euros al año y, dentro de eso, el 64% factura menos de 300.000 euros. El 78% de las firmas se dedican exclusivamente al alojamiento, la comida y la bebida, mientras que el 87,4% tienen un único centro de trabajo. Hay mucho autoempleo y contratos temporales.

Fernández de Giles denunció ayer que las pymes "siguen funcionando como hace 30 años con folletitos en los hoteles" y se preguntó por qué no se fomenta la economía de escala para abaratar costes, o por qué "hay tantos diplomados de Turismo trabajando en otras cosas". "Estamos atascando una de las principales industrias por dejarla caminar a su propia inercia sin saber aprovechar la formación del personal y repitiendo el modelo de servicios", añadió. La delegada provincial de Empleo de la Junta de Andalucía, Susana Radío, afirmó que este informe se tomará como referencia para actuaciones futuras, reconoció que estamos "en un sector maduro y potente marcado por una fuerte estacionalidad", y subrayó que "hay que saber reinventarse en los próximos años para encauzar el empleo y la competitividad en las empresas". Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Málaga, Jerónimo Pérez Casero, pidió "cuidar y mimar mucho al turismo para que siga siendo el motor económico de Málaga".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios