Málaga

Jesús perdió el control, con resultado fatal

  • El informe preliminar certifica que el vehículo iba a una velocidad inadecuada

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Jesús G. R. venía de un cumpleaños en Fuengirola y conducía su todoterreno Kia Sportage por la autovía del Mediterráneo. Había hecho ese camino multitud de veces y, además, estaba acostumbrado a conducir largas distancias, como transportista de mercancías. Quizá por eso se confió y no aumentó las precauciones al notar que la lluvia empezaba a arreciar y que el viento se hacía más virulento, a su paso por Torremolinos.

Seguramente, quizá tampoco le dio importancia a que su consumo de alcohol, aunque moderado, podía dar positivo en un test de alcoholemia.

Según se desprende del estudio preliminar de los hechos realizado por la Guardia Civil, que aún debe presentar su atestado definitivo, Jesús circulaba a "una velocidad superior a la genérica (marcada en 120 kilómetros hora), lo que califica de "inadecuada" dado que "llovía y hacía aire".

El informe policial confirma que el vehículo circulaba por el carril izquierdo de los tres existentes sentido Málaga en la Autovía del Mediterráneo.

Parece ser que Jesús se vio obligado a tocar el freno, al notar que el vehículo que tenía delante aminoraba su marcha. Sólo puso el pie en el pedal del freno en un gesto que no dura ni un segundo, ajeno a lo que estaba a punto de provocar. Jesús perdía el control del coche y provocaba un accidente mortal.

Cuenta el informe policial que el todoterreno chocó contra el quitamiedos de la mediana de la izquierda y del golpe se desplazó hasta el carril derecho después de atravesar el del medio, donde afortunadamente no impactó con ningún otro vehículo.

Con el frontal del todoterreno, chocó contra el ángulo trasero izquierdo del autocar que del impacto giró sobre sí mismo y se volcó sobre la vía, mientras que el coche salió disparado hacia un descampado colindante.

Todo apunta a que el quitamiedos penetró en el autobús y que pudo ser el causante de muchas de las lesiones del pasaje.

Ayer, durante la declaración del conductor del todoterreno, único imputado por este accidente, su defensa, que ejerce el abogado Pedro Apalategui, aludió a la existencia del quitamiedos.

No obstante, el fiscal delegado del caso valora que "la bionda no tiene una influencia en la responsabilidad criminal: no para la determinación de la conducta del conductor", dijo.

Tras el choque, empezó la locura. Cuatro horas emplearon los servicios de emergencia en atender a las víctimas. Más de 15 ambulancias se desplazaron hasta el lugar de los hechos. Los servicios de emergencia del 061 y el 112, agentes de Policía Local de Torremolinos y Benalmádena, Cruz Roja, Protección Civil y Guardia Civil formaron parte de un dispositivo que actuó con diligencia y a contrarreloj. Los heridos más graves fueron trasladados a distintos hospitales de la provincia, mientras que los leves fueron curados en los centros de salud más cercanos. Nueve personas no lograron sobrevivir, entre ellas una niña de apenas 7 años.

El panorama era tan caótico y desolador, que las retenciones alcanzaron los mismos siete kilómetros en un sentido que en otro por el efecto mirón de los que circulaban en sentido contrario.

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