La Junta revisará las depuradoras para saber por qué fallan y ensucian el mar

  • La Cuenca Mediterránea Andaluza realizará un diagnóstico de todas las instalaciones para detectar posibles deficiencias en su gestión y ayudar a los ayuntamientos y la Diputación a subsanarlos

Comentarios 4

Las depuradoras y colectores de la provincia de Málaga serán controlados a partir de ahora para garantizar que funcionen correctamente y no arrojen natas al mar. La Junta de Andalucía ha creado un nuevo órgano de control que se encargará de inspeccionar este tipo de infraestructuras públicas para detectar posibles deficiencias en su gestión y evitar la dejadez de las instalaciones, como ocurre en el caso de algunas plantas de tratamiento de aguas residuales de la provincia que no funcionan o no lo hacen de forma adecuada.

El primer paso del nuevo departamento, que tendrá su sede en la Cuenca Mediterránea Andaluza en la capital malagueña, será realizar un diagnóstico del estado de todas las infraestructuras que tanto el Gobierno central como el andaluz han financiado en la provincia en materia de saneamiento y abastecimiento de agua. Colectores, depuradoras y plantas potabilizadoras de la provincia serán revisadas de arriba a abajo en los próximos meses.

El objetivo, según explicó ayer a este periódico el director general del organismo, Antonio Rodríguez Leal, es evaluar los posibles errores que están cometiendo las administraciones locales y supramunicipales encargadas de gestionar estos equipamientos y que "pueden derivar en su mal funcionamiento".

Como ejemplo, citó las depuradoras de aguas residuales de la Costa del Sol en las que "se ha hecho un gran esfuerzo inversor para construirlas y sin embargo, no se entiende cómo siguen produciendo natas en el mar". Una vez que se detecte por qué se producen estos fallos, la Junta de Andalucía pretende ayudar a las administraciones responsables a subsanarlos lo antes posible y evitar que se repitan en el futuro.

Con esta iniciativa, el director general de la Cuenca Mediterránea Andaluza cree que no será necesario ejecutar nuevas infraestructuras en la provincia, ya que "este tema está resuelto y lo único que debemos hacer es despejar las incógnitas de por qué fallan las que hay".

La inspección de estas infraestructuras comenzará en breve. Antes, la Junta de Andalucía deberá nombrar al responsable del nuevo departamento de control de grandes equipamientos públicos, cuyo nombre se dará a conocer entre esta semana y la próxima.

Según los datos del propio Gobierno andaluz, en la provincia de Málaga existen varias plantas de tratamiento de aguas residuales que, a pesar de estar acabadas desde hace tiempo, o no funcionan o lo hacen de forma deficiente. Es el caso de la depuradora de Alhaurín de la Torre que fue construida en 1989 y que hoy en día presenta serias deficiencias en su funcionamiento.

Sin embargo, las plantas de tratamiento de Ojén, terminada en 1990, y Periana, construida desde 2004, ni siquiera funcionan.

El saneamiento integral de la Costa del Sol tampoco está terminado aún, ya que están pendientes de que concluyan las obras de las depuradoras de Torrox y Nerja.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios