La Junta revisará las gasolineras para comprobar que cumplen la legislación

  • La campaña se llevará a cabo en los próximos dos meses y se visitarán unos 60 establecimientos

La Junta de Andalucía va a revisar en los próximos dos meses unas 60 gasolineras de la provincia de Málaga para comprobar si cumplen la normativa relativa a las actividades de distribución al por menor y suministro a vehículos de combustibles y carburantes en instalaciones de venta directa al público.

Se trata de una campaña de inspección puesta en marcha por los servicios de Consumo de la Junta de Andalucía, en la que, además, se verificará la exactitud de la medida del carburante suministrado, según informó ayer el delegado del Gobierno andaluz en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, en la presentación de la campaña, junto a la delegada territorial de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Marta Rueda.

La campaña, que ha comenzado en febrero, se desarrollará hasta finales de abril, en colaboración con el personal del servicio provincial de Industria y Energía, que se encargará de inspeccionar los aspectos relacionados con la seguridad de las instalaciones y la metrología.

Los controles se realizarán en estaciones de servicio de todo tipo, aunque se hará especial hincapié en las estaciones que funcionan en régimen de autoservicio y las denominadas desatendidas, incluyendo las de cooperativas agrarias. En todos los tipos de estaciones se vigilará también el cumplimiento de la normativa sobre la información que se ofrece a los usuarios, tanto en los accesos o entradas como en el interior de las mismas. En este sentido, de acuerdo con la normativa autonómica, los paneles informativos o carteles deben cumplir una serie de requisitos como ser visibles y legibles, indicar el horario de apertura y cierre, así como los diferentes precios.

Las modalidades de pago, las advertencias de prohibido fumar o encender fuego y la indicación de que existe el libro de hojas de reclamaciones, junto con la emisión de facturas, son igualmente cuestiones que van a ser examinadas por la Inspección de Consumo.

En las actuaciones se realizarán comprobaciones específicas para las instalaciones que funcionan en régimen de autoservicio y las desatendidas. Tanto en unas como en otras se verificará la existencia de personal entre las 06:00 y las 2200 horas y si cumplen los requisitos legales exigibles a las máquinas de venta automática, respectivamente.

En cuanto a la medición del producto, los inspectores comprobarán si las instalaciones cuentan, como es obligatorio, con un recipiente o vasija de 10 litros de capacidad, para verificar la cantidad de combustible suministrado.

Además, éste debe de estar a disposición de cualquier cliente que solicite comprobar con exactitud la cantidad suministrada por el surtidor, según ha explicado Rueda, quien ha indicado que el control de los medidores de los surtidores lo lleva a cabo la empresa pública Veiasa. La Junta realiza a lo largo del año inspecciones de los distintos sectores, incluidas en un plan anual de actuaciones.

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