Piezas 'made in' Japón para curar la herida del Palacio de Ferias

  • El Ayuntamiento comprará 35 placas en el país asiático para suplir las que cayeron de la fachada por el temporal de viento

Imagen de las piezas caídas de la fachada del Palacio de Ferias. Imagen de las piezas caídas de la fachada del Palacio de Ferias.

Imagen de las piezas caídas de la fachada del Palacio de Ferias. / javier albiñana

El temporal de viento que azotó hace ahora una semana Málaga capital, con rachas superiores a los 90 kilómetros por hora, tuvo entre sus numerosos damnificados a uno de los edificios que a pesar de su relativa juventud se ha convertido en referente arquitectónico de la ciudad: el Palacio de Ferias y Congresos. La fuerza fue tal que, en su colisión con la piel laminada de la obra de Ángel Asenjo, acabó por desprender 35 placas de la superficie. El desperfecto, mínimo dada la superficie exterior, ha acabado por generar un vacío que tratan de corregir los gestores de la institución ferial.

Una tarea que no ha resultado sencilla y que va a obligar a pedir a Japón, desde donde procedían las originales, cada una de estas unidades. Las particularidades del diseño y las dimensiones de cada pieza reducen el número de potenciales proveedores. La decisión de solicitarlas al país asiático se produce después de haber conversado con el arquitecto del edificio.

"Se pueden comprar en Japón pero serán mucho más caras y tardarían en llegar unos 40 días", explicaba Mario Cortés, concejal de Seguridad y Promálaga, bajo cuyo paraguas está la gestión del Palacio de Ferias. Y en este contexto la idea del Consistorio era la de acudir a la provincia cordobesa para disponer de las piezas en unos seis días y a un precio menor. Pero Asenjo no avala la opción.

El escollo con el que se topa el deseo de Cortés de pedirlas a la fábrica de Córdoba es que las piezas que realizan tienen una dimensión de 1 metro de largo, 20 centímetros menos que las originales. Esta variación haría que aunque quedase cubierta la parte afectada, "habría una pequeña diferencia en la estética con el resto". Es por ello que, ante el problema generado, los responsables del edificio se dirigieron al arquitecto autor del proyecto para "ver si se pueden hacer una especie de diseño". La decisión final adoptada libera la petición a Japón y, como actuación provisional, "vamos a quitar de la parte baja de la fachada unas cuantas piezas, hasta que vengan de Japón; cuando vengan se pondrán en la parte baja". Así lo explicó el propio Asenjo, quien cifró el coste de cada una de ellas puede rondar entre los 80 y los 100 euros. "Es que si se rompe la cuadrícula se va a notar mucho; esperamos que estén en un par de meses y la diferencia económica no es tanta", vino a justificar el arquitecto.

A la espera de que se determine el coste final de la operación de reparación y de que Asenjo dé luz verde a la mima, por otro lado, el Ayuntamiento intenta que sea el seguro del edificio el que asuma los gastos derivados de los daños por el viento. Sin embargo, no parece que el tema esté claro. El propio edil del PP alude a que al estar las rachas por debajo de los 100 kilómetros por hora es posible que la entidad aseguradora eluda asumir estos gastos.

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