El Real empieza a tomar el color de la Feria

  • Peñistas se afanan desde hace unos días para engalanar las casetas, después de un año inactivas Los operarios del Ayuntamiento colocan los toldos y el alumbrado

Un olor a recién pintado y a tierra mojada empieza a correr ya por el Cortijo de Torres de Málaga. Allí, bajo un sol abrasador, peñistas y operarios se afanan desde hace días para que, después de un año inactivas y casi en el abandono, las casetas del Real luzcan sus mejores galas a partir del 15 de agosto, cuando dará el pistoletazo de salida la Feria de Málaga 2015. Algunas son aún meros esqueletos esperando ser cubiertas, otras empiezan ya a registrar el ajetreo propio de estos días y a tomar un cierto color a fiesta en su interior.

"Montar y desmontar es siempre el trabajo más molesto", coincidían todos los que ayer daban los primeros retoques. "Eso y el calor", añadían. "Todos los años es la misma historia", afirmaba Manuel Lagóstena, presidente de la Asociación de Vecinos 13 de noviembre Los Prados, quien, junto con otros miembros de la junta directiva, lleva cuatro días "dándole color" a la caseta. "Ya hemos repasado y limpiado todo el suelo, puesto los toldos, y ahora hemos empezado a pintar", explicaba, mientras daba instrucciones a sus compañeros. Así, paso a paso, hasta el último día cuando se instala el equipo de música y se coloca todo el material de la cocina, tarea, esta última, que se deja para las mujeres.

Todo ello para ofrecer, "como cada año, juerga, buen ambiente, comida casera y precios muy económicos". Después, repetirán el mismo ritual pero en sentido opuesto. "Aquí no podemos dejar nada de una feria para otra", comenta, en referencia al problema de los robos que en muchas ocasiones han sufrido. "Nosotros nos llevamos hasta las puertas, por si acaso", afirma. Esto mismo indica Antonio López, directivo de la Peña Casa de Álora-Gibralfaro, quien asegura que "uno de los primeros años nos quitaron la nevera grande", ante la sorpresa de uno de sus propios compañeros. "Llegamos y esto estaba todo lleno de hierbas", afirma Antonio, que cuenta orgulloso que todos los años reciben el primer premio por la comida. "Tenemos platos tradicionales, como la sopa perota", precisa.

En la caseta de la Federación Malagueña de Peñas, que este año estrena ubicación (frente a la municipal), su relaciones públicas, José García, organizaba el trabajo. "Este es el retiro del guerrero", afirma, reiterando el reclamo de los peñistas de que el Real mantenga actividad durante todo el año. Cerca de allí, Carlos y Fernando, dos operarios con 35 y 14 ferias a sus espaldas, medían con minucioso cuidado la fachada de la que será la caseta de información, nueva este año y pensada para los turistas y extranjeros. Un mes llevan trabajando para que todo esté a punto en el Real; desde la decoración de exteriores hasta bancos o farolas. "Nosotros pintamos desde el despacho del alcalde a la cuadra de un caballo", bromean. Porque, dicen, trabajar con calor cuesta, pero con humor se hace más llevadero.

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