'Sandokan' reitera que no pagó a Roca y que no estaba al tanto de los detalles urbanísticos

  • La acusación insiste en que el empresario abonó 600.000 euros al presunto cerebro de Malaya

El empresario cordobés Rafael Gómez, conocido como 'Sandokán' y acusado en el caso 'Malaya', ha asegurado este lunes que no estaba al tanto de los detalles del proyecto, ni del convenio ni de las obras para acondicionar unos locales en Marbella , para lo que las acusaciones entiende que pagó 600.000 euros al presunto cerebro de la supuesta trama de corrupción, Juan Antonio Roca; insistiendo en que no dio cantidad alguna de dinero a éste.

El constructor, que ha terminado este lunes su declaración, se enfrenta a una petición de un año y medio de cárcel por parte del fiscal, al entender que hizo dichos pagos y que éstos estaban relacionados con el acondicionamiento como oficinas de los sótanos de un edificio, así como por la obtención de un acceso directo a dichos locales desde el paseo marítimo peatonal. Ha asegurado que esas obras no alteraban la fachada, sino "al revés, la engrandecimos".

Gómez ha explicado que ese local se montó para poner la oficina que gestionaría todas las obras que en ese momento su empresa tenía en marcha en la Costa del Sol, "que eran casi 10.000 viviendas"; y ha señalado que entonces "tenía muchos negocios y no estaba en lo alto de esas obras", por lo que, ha dicho, "no le presté mucha atención a la apertura de ese local" y fueron los técnicos los que se ocuparon del proyecto.

"Una empresa como la que yo llevaba, que tenía 11.000 trabajadores, un montón de proyectos en marcha y unas obligaciones importantes, realmente no estaba en ese momento preocupado por la apertura de la oficina, tenía la importancia de que queríamos que los trabajadores hicieran mejor su trabajo y por eso lo compramos, en definitiva darle mejor servicio a la clientela", ha manifestado el promotor.

Ha indicado que el convenio con el Ayuntamiento de junio de 2004, por el que, según las acusaciones, se permitía demoler el cerramiento o hacer en el muro cualquier operación para realizar un acceso, y que incluía una contraprestación de 600.000 euros, no lo firmó él, sino su hijo "en la oficina de Planeamiento" y ha asegurado que desconocía el pago de esa cantidad, apuntando que "en ningún caso se derribó un muro, porque el edificio se hubiese caído".

Ha insistido en que no conocía que hubiera limitaciones en cuanto a las obras de acondicionamiento del local, negando que fuera alertado por el Ayuntamiento de que no se podían realizar y que por eso le propusieran un acuerdo. El empresario ha manifestado también que desconocía los pormenores de las licencias de obra solicitadas, según las acusaciones, una de obra menor.

Para el empresario, cuando se desarrolló la operación policial "mi gran preocupación era la empresa" y no los días que estuvo detenido. Ha considerado que ha sido uno de los arrestados más perjudicados "porque soy un hombre más o menos público y me habrán puesto en la prensa 10.000 veces hablando del corrupto del caso 'Malaya' y eso me ha hecho un daño enorme". Al final de su declaración, ha pedido perdón al Tribunal por llorar el otro día al recordar a su padre.

Otros empresarios que niegan favores

Otros dos empresarios acusados, José María Enríquez y Giovani Montaldo, han declarado en esta sesión y han negado que hicieran pagos al presunto cerebro de esta supuesta trama de corrupción en Marbella para resoluciones a favor, intentando explicar por qué se les atribuye la entrega de distintas cantidades de dinero a Roca en los archivos informáticos que fueron intervenidos durante la investigación en la sociedad Maras Asesores.

Así, el primero, administrador de una sociedad que desarrolló la promoción Casablanca Beach, ha afirmado que no pagó a Roca por ningún concepto, tampoco para conseguir licencia de primera ocupación; y ha dicho desconocer a qué se corresponden las anotaciones que aparecen relacionadas con él, aunque ha apuntado que realizó dos operaciones con una sociedad vinculada al principal acusado, Condeor, y "los pagos de esos contratos coinciden temporalmente".

Ha precisado que negoció con Roca uno de los contratos, pero ha negado que supiera la participación de éste en la sociedad. "Es compañero mio, yo soy ingeniero, él es ingeniero y se dedicaba a la intermediación entre empresarios para conseguir terrenos", ha dicho y ha apuntado que ha sido objeto "de una persecución", subrayando que han tenido que instar la ejecución de sentencias dictadas a su favor "porque el Ayuntamiento no nos hacía caso".

Por último, ha comenzado a declarar el empresario Giovani Piero Montaldo, quien ha explicado que uno de los pagos que se le imputan lo hizo su despacho y se refiere a una comisión por la intermediación de Roca, con quien ha dicho tenía "una relación de amistad muy importante", en la compra de unos terrenos de Manilva, aunque "creo que le fue devuelto a mi despacho"; y ha asegurado que nunca ha pedido "certificado de silencio administrativo".

Ha apuntado que respecto a ese terreno, lo vendió en 2002 y "no he puesto ningún ladrillo y no entiendo por qué estoy aquí". Sobre otra operación inmobiliaria, este acusado sí ha dicho que estas casas "están construidas", indicando que algunas están ocupadas, aunque otras no "porque ha llegado la crisis". "Pero le invito a usted a verlas, porque son de verdad bonitas, de las más bonitas que hay en Marbella", ha dicho al fiscal.

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