Standard & Poor's rebaja la calificación del Consistorio por su "deterioro económico"

  • La agencia comunica un cambio de perspectiva económica de 'A estable' a 'A negativo'

Varapalo al Ayuntamiento de Málaga. Standard & Poor's Ratings Services comunicó ayer el cambio de perspectiva del rating (calificación) del Ayuntamiento de A/Estable a A/Negativo, mientras que el rating A se mantiene, según indicó S&P en una nota, donde se resaltó que el rating se retira a petición del emisor. Según indicó S&P, el cambio de perspectiva "refleja el deterioro en los resultados presupuestarios recientes así como a la falta de visibilidad sobre una vuelta al equilibrio presupuestario".

Asimismo, precisó que "es reflejo de un entorno económico muy negativo que incluye dos años en recesión (2009 y 2010) e indicadores de desempleo por encima de la media nacional y, sobre todo, europea". El cambio de perspectiva tiene también en cuenta la disminución en los colchones de liquidez de los que tradicionalmente se favorecía el ayuntamiento, "lo que se ha traducido en menores disponibilidades líquidas y un remanente de tesorería que era casi nulo a cierre de 2008".

Para esta agencia de calificación, el rating del Ayuntamiento de Málaga "sigue reflejando una posición de tesorería que, sin ser tan cómoda como en el pasado, sigue siendo adecuada, y una significativa flexibilidad de los ingresos básicamente ligada a la revisión de valores catastrales y al nuevo Plan General de Ordenación Urbana". Otros aspectos favorables del rating se refieren a mejoras en las técnicas de gestión, de procedimientos recaudatorios.

Por el lado negativo, el rating también tiene en cuenta un "endeudamiento elevado y creciente, que ha superado nuestras previsiones anteriores", ya que, según recordó esta agencia, la deuda a cierre de 2010 "alcanzará aproximadamente el 150% de los ingresos corrientes ajustados de ingresos patrimoniales excepcionales, frente a un 104 por ciento en 2007".

Otros factores negativos son "una menor renta per cápita comparada con el promedio nacional y sus principales ciudades comparables europeas, y una elevada rigidez del gasto corriente debido a las competencias ejercidas por la ciudad". Para S&P, los ejercicios 2008 y 2009 "se han caracterizado por un estrechamiento adicional del ahorro bruto, con un promedio del 6,5 por ciento entre ambos años cuando en 2007 la ciudad estaba por encima del 10 por ciento, y por elevados déficit después de inversiones".

Estos déficits has conllevado un aumento "relevante" de la deuda, que hasta 2007 se había mantenido relativamente estable en términos relativos. Para 2010, S&P estima un "estrechamiento adicional" del ahorro bruto "debido básicamente a la fuerte bajada de las trasferencias corrientes -básicamente transferencias del Estado- y al estancamiento de las principales figuras impositivas, exceptuando el IBI".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios