"Venía a matarme porque me quería separar, o era para él o para nadie"

  • La mujer que fue agredida con una barra metálica y un punzón ya se recupera en su casa

"Pensé: viene a matarme, porque solo me daba golpes en la cabeza. Vi en su cara que estaba muy seguro de lo que quería hacer, no se había vuelto loco. Quería que fuera para él o para nadie". La mujer de unos 40 años que a mediados de marzo ingresó en estado grave en el Hospital Clínico después de que su ex marido, presuntamente, la intentara matar con una barra metálica ya se recupera en casa de una agresión que, según le advirtieron los médicos, estuvo a punto de acabar con su vida. El presunto autor, que "no asimilaba" que quisiera poner fin a una relación de 23 años, también hizo uso, supuestamente, de un punzón. "Me pinchó en la aorta y cerca del oído. De eso ya me enteré en el hospital. Me dijeron que si hubiera tenido punta habría muerto", explica a este periódico. Fue ese final en el que llegó a pensar mientras le atacaba, ya que no creía que ningún vecino pudiera oír sus gritos de socorro.

No tuvo, recalca, tiempo para reaccionar ni para defenderse. Su agresor estaba escondido en un trastero que la pareja compartía. Allí la esperaba desde hacía, posiblemente, horas, ya que ese día la mujer llegó más tarde de lo habitual a su vivienda. Volvía de trabajar y fue, tras aparcar su vehículo, en torno a las 3 y media de la tarde, cuando se vio sorprendida. "Estaba cerrando el coche y lo vi salir con un tubo metálico del trastero, donde él guardaba sus herramientas de trabajo. Empecé a chillar pero me dio el primer palo. Me tiró al suelo, seguía pegándome y mis gritos eran cada vez más débiles", relata la víctima, convencida de que pretendía matarla. "Iba a por mí, no dijo ni una palabra y pensó que de ahí no me escaparía", insiste. Sufrió múltiples golpes en la cabeza, donde recibió varios puntos de sutura, y en los brazos. La fractura del cúbito de uno de ellos la obligó a pasar por quirófano.

"Empecé a chillar, pero me dio el primer palo. Me tiró al suelo y seguía pegándome. Mis gritos eran ya débiles"

Un hombre que llegaba al aparcamiento fue, afirma la mujer, su "salvación". El presunto autor salió corriendo y cesó la agresión. "Si no llega a venir me hubiera matado. No podía levantarme", destaca. La Policía Nacional detuvo poco después al individuo mientras circulaba con su vehículo y el juez, tras tomarle declaración, ordenó su ingreso en prisión sin fianza por un presunto delito de tentativa de homicidio y quebrantamiento de orden de alejamiento.

Ayer se cumplió una semana desde que la víctima recibiera el alta médica y ahora trata de recomponer su vida. La de aquel 16 de marzo fue la primera agresión que sufrió, pero antes ya había denunciado amenazas, en una ocasión por un episodio ocurrido en la peluquería en la que trabaja. Un día después llamó al 016, el teléfono contra el maltrato, desde el que le recomendaron que denunciara. "Me había dicho que no se me ocurriera llamar a la Policía, que me enterraría yo sola y que, aunque se buscara una ruina, se llevaría a unos pocos por delante", relata. Desde el 16 de febrero, el hombre tenía en vigor una orden de alejamiento. "Amenazó también a mis padres y a mi hermano porque decía que eran los culpables de que yo me quisiera separar", narra. Aunque sabe que su ex marido está entre rejas, vive con miedo. Pide al resto de mujeres que denuncien cualquier episodio violento que sufran a manos de su pareja y que nunca piensen "que no son capaces" de cometer una agresión. Espera "justicia".

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