Yoga para superar la crisis

  • Un centenar de personas se reunieron ayer por la tarde en el Museo del Patrimonio Municipal para meditar y hubo un espectáculo sagrado llamado 'darshan'

La constante narración de noticias negativas relacionadas con la crisis económica desde hace cuatro años está minando la moral de hasta los más optimistas. Que todo se solucione depende de la macroeconomía y de las políticas que adopten los distintos gobiernos, pero también de la propia filosofía de vida de cada ciudadano. Éste es, al menos, el mensaje que expertos en yoga quisieron trasladar ayer al centenar de personas que asistieron a un espectáculo sagrado llamado darshan en un lugar tan peculiar como el Museo del Patrimonio Municipal.

El objetivo de esta demostración era, según Joaquín García Weil, profesor de Yogasala, organizadora del evento, "superar los obstáculos mentales que puede haber para salir de la situación difícil en la que vivimos y alcanzar la prosperidad". Esos obstáculos, en opinión de García, "son el fatalismo, considerar que la persona como individuo no puede hacer nada sino que su destino depende de instancias superiores como mercados o cumbres políticas. Otro es considerar que el dinero es lo más importante de una economía y que sin dinero no podemos hacer nada pero eso no es así ya que sin dinero, con agua y con una publicidad mínima por correo electrónico y redes sociales hemos podido mover a decenas de personas a este acto".

Hubo una iniciación a la meditación y una meditación con música en vivo de Ido Segal y Alain Wolter, mientras que la terapeuta Be Pryce dirigió el canto de mantra de todos los presentes. El mantra, explicó García, "es la repetición de frases en sánscrito que orientan la mente hacia lo positivo y nos abre a la comunicación entre nosotros". Se recitaron los mantras Om Namah Shiva (me inclino ante Shiva, mi verdadera naturaleza); Ra Ma Da Sa Sa Sey So Hang (es curativo); y Om Shanti Om (invoca la paz interior). También hubo danza y una muestra de movimientos de yoga.

Algunos participantes meditaron en el suelo y otros, menos acostumbrados, lo hicieron en una silla. "Queremos mover la mente, la persona y la creatividad interna. No se trata tanto de encontrar fórmulas o conclusiones sino poner en movimiento la capacidad de las personas", continuó el profesor.

Isabel Martínez lleva practicando yoga desde hace seis años y se inició en esta disciplina en un viaje a la India en el que conoció a un joven al que le gustaba. "Me llevó casi obligada y pude comprobar el efecto que tiene tanto en el cuerpo como en la mente. Personalmente me ha cambiado la vida. Me ha ayudado a tener una vida más sana, más plena y más consciente", aseguró esta participante que incluso se ha hecho profesora. Ana Salguero, otra de las asistentes, señaló que empezó por curiosidad hace tres años y "me ha ayudado a ver el mundo desde otro punto de vista". Esta joven afirmó que "con los estiramientos o las posturas invertidas te sientes más liberada y me ha quitado un poco el estrés". No se sabe si se superará la crisis con el yoga pero sus aficionados están encantados.

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