Los arquitectos DE MODA

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Dar premios se está convirtiendo en una costumbre entre los distintos colectivos. Empezaron los actores y las editoriales y, hoy en día, es raro ver una asociación que no quiera, al menos una vez al año, distinguir a sus mejores profesionales. Da prestigio, tanto al que entrega el premio como al que lo recibe, en un contexto marcado por la máxima competitividad. El Colegio de Arquitectos de Málaga no ha escapado a esta tendencia y ayer por la tarde hizo entrega de los Premios Málaga de Arquitectura 2011, una iniciativa cuyo objetivo es, según reza en el acta del jurado, "reconocer y difundir aquellas obras o trabajos del ámbito territorial de este Colegio en las que concurran valores de especial interés arquitectónico o urbanístico realizados durante los años 2009 y 2010".

Había múltiples opciones ya que el Colegio había creado 10 premios en distintas categorías además de un premio especial a la Obra Joven. De hecho, no se dejaron prácticamente ningún apartado fuera: desde las viviendas libres unifamiliares a los edificios industriales o el planeamiento urbano. Sin embargo, el jurado fue bastante exigente ya que varias de estas categorías quedaron desiertas, aunque también es cierto que en algunas no se había presentado nadie. Ayer hubo numerosas caras de felicidad en la sede colegial. Por ejemplo, el Premio Especial Obra Joven fue a parar al arquitecto Francisco Javier Muñoz Blázquez por el proyecto realizado en el teatro municipal de Cártama y promovido por el ayuntamiento de la localidad, la Diputación y la Junta.

En la categoría de vivienda unifamiliar se dieron dos menciones a Fernando Pérez, Luis Machuca y María Machuca por la creación de sendos inmuebles en Rincón de la Victoria y Benalmádena. En el apartado de Equipamiento y Edificio Público se premió a Natalia Muñoz y Rafael Carbonero por el centro ciudadano Bahía de Málaga en Churriana y se dieron varias menciones a los arquitectos que diseñaron la nueva sede de Ingenia en el PTA, la biblioteca municipal Bernabé Fernández Canivell en la calle Bolivia o los vestuarios y pistas deportivas en el parque María Zambrano en Vélez Málaga.

En el área de Rehabilitación y Restauración, el Óscar fue para Pablo Fernández y Sara Tavares por la rehabilitación de un edificio de viviendas en calle Liborio, y para Jesús Ulargui y Eduardo Pesquera por la rehabilitación de la Casa del Obispo como sede de la Empresa Pública del Suelo de Andalucía. Ana Belén Sánchez recibió una mención en el área de Arquitectura Interior por la adaptación de un local a centro social en Miraflores de los Ángeles.

El Colegio no solo premió las obras realizadas en 2009 y 2010 sino la difusión y el fomento de la arquitectura. En este sentido, dio un galardón a Rafael Reinoso, Alfredo Rubio y Jorge G. R. Dragón por el libro Las casas baratas de Málaga 1911-1936, mientras que Javier Boned recibió una mención por la publicación Málaga, El oficio de la arquitectura moderna 1968-2010.

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