El autor del disparo que mató a una mujer por error, condenado a 12 años

  • El padre y el hijo que supuestamente eran el objetivo del tiroteo también han sido condenados a 18 meses de cárcel por amenazar de muerte al homicida

El hombre que el 16 de mayo de 2008 mató a una mujer de un disparo en La Palmilla cuando perseguía con una pistola a un padre y su hijo tras una discusión por la venta de un coche embargado ha sido condenado a 12 años de prisión por un delito de homicidio. También deberá indemnizar con 120.000 euros al marido de la fallecida y con 75.000 a cada uno de sus hijos. Además, las víctimas a las que supuestamente iban dirigidos los disparos han sido condenadas a 18 meses de prisión por un delito de amenazas.

La disputa que acabó en muerte comenzó hacia las 13:00 de la tarde del 16 de mayo de 2008, cuando Andrés Jesús Gómez, junto a su sobrino Pedro Antonio Márquez, se encontraba con León Ordóñez, quien se hizo acompañar de su hermano Agustín y su sobrino José Agustín, para tratar de resolver el conflicto surgido después de que el segundo le vendiera a un familiar un coche que fue embargado días después a consecuencia de una deuda previa. La familia de Andrés Jesús Gómez pretendía que los Ordóñez le devolvieran los 7.000 euros del vehículo, pero estos se negaron al afirmar que únicamente disponían de 4.000.

En ese contexto, José Agustín esgrimió una pistola con la que apuntó a la otra familia a la que le dijo que tenía que matar, aunque su padre le quitó el arma y la esgrimió con "gesto amenazante". En esa tesitura Andrés Jesús Gómez y su sobrino optaron por abandonar "precipitadamente" el lugar. Sin embargo, poco después regresó Pedro Antonio Márquez con otra pistola que disparó sin éxito contra León Ordóñez, que salió corriendo para refugiarse en el portal del bloque situado en el número 14 de la calle Guadalbullón. En ese mismo zaguán también habían buscado refugio numerosos vecinos atemorizados por los disparos. Entre ellos se hallaba la fallecida junto a sus hijos pequeños.

Pedro Antonio Márquez disparó dos veces hacia el interior del portal desde una distancia de cuatro metros y a pesar de que "podía ver perfectamente" que en su interior había numerosas personas. Los proyectiles atravesaron el cristal de la puerta. Uno de ellos impactó en la pared 1,11 metros de altura, mientras el segundo, tras rebotar, alcanzó a Yolanda García en el tórax, perdiendo la vida en el acto.

Después, Pedro Antonio se dio a la fuga corriendo y se deshizo del arma, que no ha podido ser hallada, si bien sí se encontró en la misma calle una caja con 20 cartuchos metálicos que coinciden con las vainas y restos de proyectiles hallados en la zona del crimen y una caja porta armas de plástico con el anagrama Magtech y el logotipo CZ que corresponde a un arma apta para disparar el tipo de proyectiles lozalizados.

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