La devolución de las becas por no aprobar se notificará a partir de enero

  • Las universidades piden al Ministerio de Educación que se permita a los alumnos fraccionar el reintegro sin recargos en tres pagos En la UMA hay 835 afectados

El proceso de revocación de las becas de los alumnos que el curso pasado no lograron aprobar la mitad de las asignaturas y que, por tanto, tienen que devolver el dinero, comenzará a partir de enero. La Red Universitaria de Asuntos Estudiantes (Runae), comisión sectorial de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas, ha acordado con el Ministerio de Educación aplazar la gestión relacionada con la restitución del importe de las ayudas. Los trámites deberían haberse iniciado en octubre. Sin embargo, las instituciones académicas alegaron la sobrecarga de trabajo que debían soportar al coincidir con el plazo de solicitud de las ayudas para el curso actual.

En la Universidad de Málaga hay 835 becarios afectados. Se trata de alumnos que no pudieron superar el 50% de los créditos en las convocatorias de junio y septiembre del año pasado. El montante de las ayudas que deberá ser reintegrado se eleva a 2,5 millones de euros. Las únicas becas que no se tienen que devolver son las que cubren las tasas académicas.

La obligación de aprobar la mitad de la materia para poder mantener las ayudas al estudio ya concedidas se introdujo por primera vez el curso 2012/2013. Hasta entonces los alumnos que habían obtenido beca únicamente estaban obligados a presentarse a un tercio de los exámenes. Aunque las becas, su régimen y condiciones lo establece el Ministerio de Educación, la gestión está encomendada a las universidades. Esta tarea también la tienen que asumir en el caso de las revocaciones. Sin embargo, a través de la Runae han solicitado al departamento que dirige José Ignacio Wert que su función se limite a transmitir el listado de becarios que no cumplen los requisitos académicos, de modo que sea el Ministerio de Educación quien se encargue de efectuar la notificación a los alumnos.

Las fuentes universitarias consultadas argumentan que asumir la comunicación a los estudiantes implica una sobrecarga de trabajo que en la actualidad no pueden asumir. "Hemos solicitado que lo realice directamente el Ministerio a través de las herramientas de Administración electrónica que utiliza habitualmente para notificar la concesión de las ayudas".

La segunda petición que la Runae ha planteado a Educación es que permita a los alumnos fraccionar la devolución en tres pagos sin sobrecostes. El importe medio que tienen que restituir los 835 becarios afectados en la Universidad de Málaga se eleva a 2.900 euros. Puesto que la cuantía correspondiente a la matrícula no es necesario devolverla, esto quiere decir que los estudiantes afectados son los que obtuvieron inicialmente ayudas más cuantiosas, es decir, los que proceden de familias con menos recursos y han tenido que abandonar el domicilio familiar para acudir a la universidad.

Las fuentes consultadas subrayan que el problema no es quien deba devolver 400 euros por una beca de transporte, sino quien tenga que afrontar los 6.000 euros que suman la de residencia y salario. "Y quien tuvo una beca de 6.000 euros es porque es una familia realmente de pocos recursos", insisten. De hecho, los ingresos anuales de una familia de cuatro miembros no deben sobrepasar los 13.900 euros para poder optar a una beca por este importe. "¿Cómo va a devolver ahora un dinero que además ya se ha gastado?". Estas son las circunstancias que han animado a las universidades a plantear a Wert que se negocie con el Ministerio de Hacienda el pago fraccionado sin recargo.

Las severas condiciones académicas y económicas para lograr una beca del Ministerio de Educación no han sido óbice para que la cifra de solicitantes haya crecido de forma significativa en toda Andalucía. La Universidad de Málaga ha registrado 20.210 solicitudes, frente a las 19.08 del año pasado.

A los cambios aplicados el curso pasado en el régimen de becas se suman los que entran en vigor este curso. Se ha reducido de forma notable la variedad de ayudas que existían. Ahora queda, por un lado, una parte fija de la beca que atiende las necesidades derivadas de la movilidad para estudiar fuera del domicilio familiar y los bajos ingresos. La cantidad máxima que se puede ingresar por todos conceptos asciende a 3.000 euros. Otra parte de la beca será variable. La cuantía mínima es de 60 euros y la máxima dependerá del dinero disponible y de la nota media en cada área de conocimiento.

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