La gripe empieza a bajar tras un invierno con tasas moderadas

  • La incidencia acumulada ha sido casi de la mitad que en Andalucía El descenso brusco comenzará a finales de este mes

Todavía queda invierno y gripe, pero la patología está en retirada. Tras un invierno con tasas moderadas en la provincia, los casos han empezado a descender levemente desde la última semana de enero. Las autoridades sanitarias estiman que el descenso brusco de la enfermedad se producirá en "dos o tres semanas" cuando comiencen a elevarse las temperaturas con la proximidad de la primavera.

"La gripe ha tenido una incidencia moderada, similar a la de la temporada pasada", comentó la responsable de Salud Pública de la Delegación de Salud, Yolanda González. La tasa acumulada desde el pasado otoño ha sido sensiblemente más baja que la media andaluza; exactamente, se ha situado casi la mitad por debajo de la autonómica.

Según los datos de Salud, en la provincia se han registrado 613 casos por cada 100.000 habitantes frente a los 1.104 de la comunidad autónoma. Debido a que el frío es más intenso en las provincias del interior, su incidencia ha sido más alta en Jaén y Córdoba.

"Los datos nos dicen que ya está bajando. La onda epidémica también empieza a descender en Andalucía. Los casos ya no serán tan intensos, aunque hasta finales de marzo seguirán registrándose", añadió González, quien además indicó que no se espera un repunte de casos. El pico máximo de la enfermedad se registró en la semana del 19 al 25 de enero pasado. En esta ocasión, el punto álgido de la patología se adelantó una semana con respecto a 2014.

El grupo de edad en el que se registraron más casos es el de 5 a 15 años. La razón es que los niños y adolescentes entre esas edades han tenido menos contacto con el virus que las personas que tienen más años y como generalmente no están vacunados tienen una menor protección natural frente a la patología. La incidencia más baja de la gripe se registra entre los mayores de 65 años, que son los que se vacunan de manera mayoritaria y están inmunizados frente al virus.

En esta temporada, la patología ha cursado con los síntomas clásicos: fiebre alta, malestar general, tos y estornudos; pero no han sido tan frecuentes los casos en los que ha ido acompañada de problemas gástricos, como vómitos o diarrea.

El virus que más ha circulado ha sido el de la gripe A, en la variante de AH3. Una red de médicos y centros centinelas en distintas partes del mundo trabaja para detectar cualquier exceso de mortalidad así como cuáles son las cepas que circulan de cara a elaborar las vacunas de la temporada siguiente.

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