La empresa que busca gas en Nerja presenta su proyecto a los científicos

  • Los planes más optimistas de la canadiense CNWL Oil barajan 2018 como fecha para abrir el pozo exploratorio que determinará si hay o no bolsas en los fondos

La multinacional canadiense CNWL Oil pretende granjearse el apoyo de la comunidad científica malagueña y ya les ha presentado su proyecto sobre sus pretensiones de buscar gas en la Costa del Sol oriental donde sospecha que podría haber bolsas submarinas como también se está a la espera de confirmar en el litoral occidental. Responsables de la petrolera en España se reunieron el pasado miércoles en Málaga con expertos del Instituto Español de Oceanografía (IEO), la Universidad de Málaga y el Centro de Cooperación del Mediterráneo de UICN, además de representantes de la Junta de Andalucía. Es el primer paso dado por la compañía, que lleva 40 años implantada en España, para dar a conocer sus pretensiones en la provincia, donde espera localizar gas en una superficie de unas 82.704 hectáreas, entre la costa de Nerja y Torrox, gracias a los permisos de investigación denominados Chinook y que le concedió el Gobierno central en diciembre de 2010, a pesar de que habían sido solicitados cuatro años antes.

Pero de empezar aún no se sabe la fecha concreta. Antes el Ministerio de Industria, con los informes favorables de Medio Ambiente, deberá autorizar la prospección sísmica en la zona que la multinacional canadiense solicitó en julio del año pasado. El responsable de Exploración de CNWL OIl en España, Carlos Álvarez, explicó ayer a este periódico que todavía siguen a la espera del permiso y que desconocen si podrán iniciarla este año debido a la lentitud en la tramitación administrativa. El barrido sísmico es la primera fase de este proyecto de investigación que tendrá una vigencia de seis años y que supondrá una inversión de más de 28,6 millones de euros. Esta parte consiste en barrer el subsuelo marino con sonar, es decir, ruidos de gran potencia o incluso pequeñas explosiones, que permitirá realizar un perfil aproximado de la composición geológica de los fondos marinos de esta zona. La compañía petrolera tendrá que procesar 240 kilómetros cuadrados de datos sísmicos en tres dimensiones y 75 kilómetros lineales de datos en dos dimensiones en un plazo aproximado de tres años antes de valorar la posibilidad de realizar o no un sondeo exploratorio que permitiría comprobar con certeza la existencia de gas en el litoral de la Axarquía. Pero en el mejor de los casos y siendo optimista con los plazos fijados por los permisos, las pruebas de producción para determinar si hay una cantidad de gas suficiente para que sea rentable su comercialización no se harían hasta 2018.

Según Álvarez, lo que lleva a pensar a la multinacional que los fondos marinos de esta zona albergan gas son los volcanes de lodos que se sabe que existen en el mar de Alborán y que están inducidos por este recurso, además de las exploraciones de hidrocarburos que se llevaron a cabo en la década de los 80 en esta misma zona y el hecho de que la petrolera Repsol también fijara su interés en el litoral malagueño hace ya nueve años. Sin embargo, aclaró que las posibilidades de que verdaderamente haya gas es de "una entre diez".

Sobre las críticas de los pescadores, aseguró que no existe ningún riesgo para la pesca, pero que aún así se valorará y se indemnizará el lucro cesante que dejen de percibir durante el tiempo que dure la prospección sísmica.

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