La familia de Amy viaja a Marruecos a repartir fotos de la joven desaparecida

  • La investigación baraja dos hipótesis, que la desaparición se produjera voluntariamente o en contra de la voluntad de la menor, y su madre, Audrey Fitzpatrick, sueña con que todo sea "una trastada"

La familia de Amy Fitzpatrick, la joven irlandesa de 15 años residente en Mijas y desaparecida el pasado 1 de enero, se ha desplazado hasta Marruecos para repartir carteles con fotografías de la chica, lo que ya hicieron previamente en Gibraltar y por localidades de la costa hasta Alicante.

Fuentes de la familia de la joven han informado hoy de que el compañero sentimental de la madre de la chica, Dave Mc Mahon, se ha desplazado junto a un amigo hasta la ciudad marroquí de Tánger dada la cercanía del vecino país con España, pero no porque haya alguna pista concreta en relación con ese lugar.

La investigación baraja dos hipótesis, que la desaparición se produjera voluntariamente o en contra de la voluntad de la menor, y su madre, Audrey Fitzpatrick, sueña con que todo sea "una trastada" que se le ha ido de las manos a su hija, ante lo que le mandó el mensaje de que no tenga miedo a volver, al tiempo que pedía que si la retienen, la dejen libre.

Una de las líneas abiertas por la Guardia Civil, que pidió ayuda para ello, es tratar de localizar el vehículo Ford Fiesta blanco de matrícula inglesa C-955-SLK, desaparecido en la misma localidad y al que pudo acceder la joven o algún conocido por si ella o alguien de su entorno lo hubieran utilizado para su marcha.

Durante la investigación se constató que Amy accedía libremente al automóvil, aunque no tuviera carné de conducir y que para ello utilizaba un destornillador.

Este vehículo es propiedad de un amigo de la familia de Amy, que estaba en busca y captura por otro asunto y que, tras declarar ante los agentes para ayudar a esclarecer la desaparición, ingresó en prisión por un delito contra la seguridad del tráfico que no guarda relación con este caso.

Las acciones de familiares y amigos de Amy son continuas, la anterior fue el pasado domingo cuando alrededor de un centenar de personas se concentraron en Mijas después de que el pasado viernes se cumpliera un mes de la desaparición.

Los asistentes, en su mayoría británicos, portaban velas encendidas, guardaron un minuto de silencio y rezaron en un acto en el que intervino un representante de la iglesia baptista y al que asistieron la madre de la chica y su compañero sentimental.

Amy Fitzpatrick es morena, delgada, con ojos azules, mide 1,65 metros y en el momento de su desaparición vestía un chándal con una camiseta "Diesel" negra.

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