laboral Control de las administraciones de los horarios de los trabajadores

Los funcionarios van más a trabajar cuando tienen una paga especial

  • Los datos demuestran que el índice de absentismo en el Ayuntamiento de Málaga y en la Diputación bajó considerablemente desde que se incentiva a los trabajadores con un complemento de productividad

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El tirón de orejas que la secretaria general de Obras Públicas en la provincia de Málaga ha dado a los trabajadores de la delegación por escaquearse en su horario laboral pone sobre la mesa un debate perenne, que sitúa el ojo de la crítica sobre la labor de algunos trabajadores públicos. Porque el comunicado interno remitido por la responsable autonómica no es, a buen seguro, el único que se mueve en las entretelas de las administraciones públicas, ni los comportamientos supuestamente inadecuados de algunos de estos operarios, como el ir a la peluquería o a un centro comercial en horario de trabajo, son los únicos que tienen lugar.

Este periódico ha querido comprobar cómo funcionan las principales instituciones en la provincia. ¿Hasta qué punto los sistemas de control puestos en funcionamiento sirven para velar por que los empleados cumplan sus horarios? ¿Cuál es el absentismo que se registra en estos organismos? Sobre esta última cuestión, la experiencia expuesta por sindicatos y organismos pone de relieve que la inclusión de incentivos económicos reduce de manera significativa el número de ausencias de los empleados. Es decir, que cuando se les paga por ir a trabajar se dan menos de baja.

Ello es palmario en la Casona del Parque, donde existe un plus de productividad de alrededor de 1.166 euros, a dividir en dos pagas, por no faltar al trabajo y lograr objetivos. El responsable del sindicato CCOO, Rafael Muñoz, señaló que desde que se empezó a aplicar esta compensación (dice que a finales de los años 90) se ha pasado de un 10% de absentismo a un 6%, para una plantilla de alrededor de 1.800 operarios (incluyendo funcionarios y personal laboral). El dato es rebajado aún más por el representante de UGT, Juan Miguel Martín, quien admitió el efecto positivo de este complemento y situó la tasa en un 4,5% el pasado año, lo que supone una reducción de un 40% respecto a la etapa previa a la citada paga.

Sobre lo que no parece haber duda es sobre el buen funcionamiento de los controles de accesos y salidas, aunque con matices. "Se controla bastante y cuando hay cualquier salida que sobrepase el tiempo el Ayuntamiento le hace un escrito", explicó Martín. Mientras, el representante de CCOO, sí señaló el caso, años atrás, de un trabajador al que se abrió expediente porque dejó su tarjeta a un familiar para que fichase en su lugar. "Lo hizo porque necesitaba aparcar", expuso. Y tiró de ironía para admitir que "algunas veces se ven a empleados que salen de una forma y regresan de otra, como de haber estado en la peluquería", apostilló.

Desde el Ayuntamiento, fuentes municipales explicaron la existencia de un negociado que coordina los asuntos relativos a permisos y control horario y que depende de Personal. "Todas las entradas y salidas de los funcionarios se registran mediante un código (tarjeta personal)", añadieron. Según el procedimiento, algunas salidas deben justificarse documentalmente con posterioridad y "todas las incidencias pasan por el filtro de los jefes de servicio, para su revisión y conformidad, mensualmente". "Cualquier incidencia no justificada conlleva una reducción de la nómina y, si procede, puede desembocar en sanciones disciplinarias", añadieron. Esta medida se ha dejado notar entre enero y marzo en un descuento de 5.565 euros a 93 trabajadores distintos.

Pero el incentivo que supone percibir al año la mencionada paga no es exclusivo de la Casona del Parque. En la Diputación provincial, de la que dependen del orden de 1.300 empleados, existe este mismo complemento, cifrado en unos 700 euros por semestre, cuantía, eso sí, que se rebaja conforme el empleado se ausenta de su puesto. Así lo expuso el director de Personal de la institución, Enrique Triguero, quien si bien no ofreció datos numéricos, sí fue claro al señalar el efecto en positivo que tiene esta bonificación: "Hubo un periodo en que se quitó esa paga, pero hubo que volver a ponerla para que bajase del manera significativa el absentismo". "Es un sistema para que los propios empleados se autocontrolen", añadió, al tiempo que apostilló que un operario que tenga entre 15 y 20 faltas a lo largo del semestre puede perderla.

Una trabajadora de la institución supramunicipal, preguntada por este periódico, destacaba la complejidad de escaquearse del trabajo sin que ello sea detectado. "Tenemos media hora para desayunar, pero es que fichamos cuando vamos a salir, cuando entramos e incluso cuando tenemos que realizar alguna gestión interna en el edificio", comentó.

Desde la Junta de Andalucía, no ofrecieron datos sobre el nivel de absentismo y, a pesar de la evidente queja puesta de manifiesto por la secretaria general de Obras Públicas, valoraron el buen funcionamiento de los sistemas de control implantados. No obstante, las fuentes consultadas admitieron que el mecanismo varía en función de la delegación. "En la Delegación del Gobierno se usa un ordenador en el que cada empleado mete su DNI cuando entra y cuando sale; a eso se suma un servicio que comprueba que esa persona cumple las horas", añadieron. El último paso dado por la Junta en esta materia ha sido la aprobación del Plan General de Inspección para el año 2011, que incluye la evaluación de los sistemas de control de presencia.

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