La generación forjada en la crisis se atreve con los estudios de ingeniería

  • Diecisiete de las 20 titulaciones técnicas de la Universidad de Málaga se completan en la primera adjudicación de plazas La nota media sube y dos grados están entre los 10 más solicitados

La generación de la crisis llega a la universidad dispuesta a hacer frente a las carreras más duras. Diecisiete de los 20 grados de ingeniería que se imparten en la Universidad de Málaga (UMA) han completado sus plazas de nuevo acceso en la primera adjudicación. Por el momento solo quedan plazas disponibles para los alumnos de septiembre en tres ingenierías.

La reducción del cupo de alumnos de nuevo acceso en los grados técnicos, que ha pasado de algo más de 1.800 a algo menos de 1.600, sumado a las expectativas laborales de estas carreras han provocado un cambio de tendencia. Por una parte, la oferta prácticamente se ha consumido en la primera adjudicación de plazas lo que, a su vez, ha tenido como consecuencia directa que la nota de corte para entrar en estas titulaciones haya subido.

Para comprender esta evolución solo hay que tener en cuenta lo que sucedía en 2011 y lo que ocurre ahora. Hace cuatro años el 20% de las plazas disponibles para alumnos nuevos en las ingenierías todavía estaban disponibles después de la cuarta adjudicación, justo antes de que tuviera lugar la Selectividad de septiembre. Doce de los 18 títulos técnicos que existían entonces todavía tenían puestos disponibles y la nota de corte era se situaba entre cinco y seis. La carrera que exigía entonces mayor calificaciones era Ingeniería de la Salud (8,4)

Ahora, en cambio, están completos todos los grados salvo tres y en 12 de ellos hace falta, por el momento, más de un cinco para poder entrar. Es más, hay dos titulaciones en las que se exige por encima del 10 de nota media. Es el caso de los grados en Ingeniería Electrónica, Robótica y Mecatrónica (10,7) e Ingeniería de la Salud (10,3). Además, el doble grado en Mecánica y Diseño Industrial y el de Ingeniería del Software también exigen sobresaliente (9), mientras que en otros seis es necesario una calificación media de notable en el expediente. En realidad, solo en seis titulaciones es posible ingresar con un cinco o poco más tras esta primera fase de adjudicación de plazas.

Las carreras técnicas arrastran una sensible pérdida de alumnos motivada en gran medida por la dificultad de unos estudios que exigen un buen conocimiento en Matemáticas y Física. Los profesores universitarios se quejan masivamente de la falta de nivel con la que llegan los alumnos del bachillerato, que es sensiblemente más acusada entre aquellos que acceden a la universidad con calificaciones modestas. Los docentes atribuyen a esta cuestión gran parte de la responsabilidad en la pérdida de interés en las ingenierías, que, por otra parte, figuran entre las carreras con mejores índices de inserción laboral.

Lo sucedido en las carreras técnicas es también equiparable a la evolución que experimenta Matemáticas. En 2011 la nota de corte tras el primer proceso de adjudicación de plazas fue de 6,6, mientras que para el próximo curso ha quedado establecida en 8,5. Este comportamiento parece responder al interés de unos estudiantes que han vivido su adolescencia y primera juventud bajo el yugo de la crisis por decantarse hacia estudios con mejores expectativas laborales. El último informe sobre la inserción laboral de los egresados publicado por el Ministerio de Educación coloca en primera posición Informática con un 78% de titulados que trabajaban un año después de concluir los estudios, seguida de Matemáticas y Estadística (72%), las profesiones del ámbito de la salud (71,7%) y el resto de las ingenierías (71,5%).

En cualquier caso el interés por los estudios superiores es generalizado en todas las titulaciones de la UMA. De hecho, después de la primera adjudicación de plazas solo quedan puestos disponibles para alumnos de nuevo ingreso en ocho carreras: Filología Clásica, Geografía, Historia, Sistemas Electrónicos, Telemática, el doble grado en Electrónica Industrial e Ingeniería Eléctrica, y Educación Primaria y Educación Infantil en el centro adscrito de Antequera.

No obstante, estos datos no son definitivos. Después de esta primera adjudicación de plazas los alumnos deben formalizar la preinscripción. A partir de ahí se volverán a adjudicar las plazas que queden libres, porque no todos los alumnos formalizan la matrícula en la titulación que hicieron constar en primer lugar. Este proceso se repite hasta en cinco ocasiones.

En sentido contrario, la crisis ha destensado el juego de oferta y demanda en una titulación clave: Arquitectura. La demanda supera las 75 plazas que oferta la Universidad de Málaga, sin embargo la tensión no es la misma que antes de que el negocio inmobiliario se viniera abajo como demuestra que la nota de corte haya pasado en cuatro años de 10,8 a 9,2. Ya ni siquiera está entre las 10 más solicitadas, cuando en 2008, antes de que el negocio del ladrillo se viniera abajo, era la tercera.

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