El plan que limita el acceso al centro excluye a los residentes sin aparcamiento

  • Ninguna de las tres solicitudes creadas para autorizar la circulación por la 'almendra' da cabida y respuesta a estos vecinos · Casero admite la opción de excepciones, pero precisa que ello no puede convertirse en norma

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Los vecinos del casco antiguo que residan dentro de la denominada almendra del centro que no dispongan de aparcamiento propio, bien en propiedad o en alquiler, no podrán circular con su automóvil por las calles de este espacio de la ciudad afectadas por el proyecto de limitación de accesos impulsado por el Ayuntamiento de Málaga y que entrará en funcionamiento a principios del próximo mes de marzo. Y ello a pesar de que las primeras informaciones aportadas por el equipo de gobierno garantizaban el acceso a los residentes.

Esta limitación, que afecta a varios cientos de ciudadanos que tienen su vivienda en este espacio de la capital, fue confirmada ayer por el concejal de Movilidad, Juan Ramón Casero, y está claramente fijada en los tres formatos de solicitud elaborados por el Consistorio para tramitar la autorización que posibilitará a los que la posean circular por este entorno. Los permisos, sin embargo, únicamente se concederán, de acuerdo con el contenido de los documentos, a comerciantes, transportistas, a personas como movilidad reducida, a poseedores de una plaza de estacionamiento en los parkings localizados en la zona y a aquellos que "tengan necesidad de realizar trabajos, tareas o actividades circunstanciales en la zona".

Este último caso es el más llamativo de los contemplados en el plan municipal. El argumento utilizado en la solicitud excluye a aquellas personas que tengan que desplazarse hacia una determinada calle situada en el área restringida para recoger a un familiar o simplemente para descargar la compra. A este respecto, el edil del PP admitió que la posibilidad de hacer "excepciones", aunque apostilló: "La excepción no puede convertirse en norma".

"Es verdad que los residentes que no tengan aparcamiento quedan excluidos, porque en esta zona del centro ya no se podrá aparcar", comentó Casero, quien recordó que la Empresa Malagueña de Transportes (EMT) ha habilitado un medio alternativo, un autobús eléctrico, para llegar a las vías donde está prohibido el paso.

El contenido, además, de la solicitud para el acceso de vehículos "en supuestos no ordinarios" obliga al usuario a "detallar claramente el motivo por el que se necesita acceder a la zona", la dirección del lugar donde se pretende el acceso, especificar el día o los días concretos o el periodo máximo solicitado, dato que habrá de acreditarse documentalmente. En el caso de los otros colectivos afectados por la medida, comerciantes y transportistas, el permiso se concede por dos años.

La dificultad a la que se enfrentan los residentes sin aparcamiento es mayor después de que se haya conocido la intención del equipo de gobierno de suprimir las 57 plazas en superficie para residentes que hasta el momento se mantienen en el casco antiguo. Frente esta situación, y ante la demanda expuesta por la Asociación de Vecinos del Centro Antiguo para que se construya algún aparcamiento para residentes, Casero apuntó la posibilidad de que la propiedad del edificio de la calle Santa Lucía destine las plazas a residentes.

Uno de los vecinos afectados es David Márquez, que vive en la calle Méndez Núñez. Él, como otros muchos residentes, no dispone de plaza de aparcamiento en la que dejar su coche, con lo que, de acuerdo con la normativa municipal, no podrá circular por los ejes restringidos. A su juicio, "la legalidad de este proyecto es más que discutible", al considerar como ilógico que se permita el acceso a transportistas pero no a personas que habitan en la zona. "Me da la sensación de que han entrado como un elefante en una cacharrería", apuntó.

"El miércoles 22 de enero me personé en la Junta de Distrito del Centro para informarme y me dijeron que sólo había tres tipos de autorizaciones: una para quienes tengan plaza de aparcamiento, otra para comerciantes y transportistas y otra para circunstancias excepcionales y por tiempo determinado", explicó. Sin embargo, como bien señala, "resulta obvio que, se disponga o no de plaza de aparcamiento, los residentes nos vemos a menudo en la necesidad de acceder a dicho entorno protegido con nuestros vehículos, bien para descargar la compra, mobiliario o electrodomésticos o simplemente para dejar a niños pequeños y los aparejos que llevan".

Pero este problema no es único de David, teniendo en cuenta que en el centro viven unas 6.000 personas. La presidenta de la Asociación de Vecinos del Centro Antiguo, María Dolores Acosta, admitió que son numerosas las quejas emitidas por vecinos en similares circunstancias, a las que se suman las de aquellos que insisten en la necesidad de que esta zona del centro tenga aparcamientos para residentes. "En las reuniones que hemos tenido hemos comentado el caso de personas mayores que tienen que ser recogidas por sus familiares", dijo Acosta, quien señaló que una iniciativa como la planteada por el Consistorio "tiene que ser en beneficio del centro, no un perjuicio".

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