La lluvia obliga a desembalsar el agua de más de tres años de consumo

  • Cinco pantanos han mantenido abiertas sus compuertas esta semana debido a las intensas lluvias registradas esta semana

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Ni siquiera ha terminado el invierno y los siete pantanos malagueños ya han tenido que abrir sus compuertas en más de una ocasión porque no les cabe ni una gota de agua más. En poco más de cinco meses, desde que comenzó el año hidrológico el pasado 1 de octubre y hasta ayer mismo, se han tenido que desembalsar alrededor de 229 hectómetros cúbicos. Es decir, más de un tercio de la capacidad total de almacenamiento de Málaga y el equivalente a tantas reservas hídricas como las que consume toda la provincia procedente de los embalses al cabo de más de tres años.

Ayer todavía se mantenían abiertas las compuertas de las presas del Guadalhorce, Conde de Guadalhorce, Concepción y Viñuela. Los altos niveles que presentaban algunos embalses, junto con las intensas lluvias que se vienen acumulando desde finales de la semana pasada, y las previsiones para el fin de semana próximo y primeros días de la siguiente semana, ha llevado a la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente a realizar desembalses preventivos como medida de seguridad. Los pantanos que más veces han tenido que aliviar agua han sido los del Guadalhorce y Guadalteba. Entre los dos han evacuado 116,3 hectómetros cúbicos, casi la mitad de todos los recursos hídricos desembalsados en lo que va de año hidrológico en la provincia.

Le siguen los 27,3 hectómetros cúbicos de La Concepción, que abastece a toda la Costa del Sol occidental y que demuestra una vez más la escasa capacidad de almacenamiento de una de las zonas de la provincia donde más llueve y donde más concentración población se produce en determinadas épocas del año. También el Conde del Guadalhorce ha desembalsado casi 25 hectómetros cúbicos en los últimos cinco meses y otros 25 La Viñuela, el pantano más grande de la provincia y que también parece haberse quedado pequeño para almacenar toda el agua caída este año.

Aunque en menos medida, también son significativos los 20,4 hectómetros cúbicos aliviados en la presa de Casasola y los 15,1 del Limonero, ambos embalses encargados de evitar inundaciones en la capital malagueña. Pese a los desembalses, los siete pantanos malagueños van camino de batir récord este año puesto que almacenan 573 hectómetros cúbicos en este momento, unos 60 más que el año pasado en estas mismas fechas.

La situación ya se vislumbraba que iba a ser especial antes de que acabara el año pasado cuando, gracias a las intensas precipitaciones que se habían registrado en la provincia durante el otoño, los pantanos ya habían tenido que aliviar alrededor de 60 hectómetros cúbicos, un hecho poco frecuente en esa época del año. Sin embargo, la cantidad de agua desembalsada aún está lejos de los 501 hectómetros cúbicos que hubo que aliviar de loas presas de la provincia en 2010, considerado hasta la fecha el año más lluvioso de la historia de Málaga.

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