Las lluvias obligan a desembalsar el agua de seis meses de consumo en Málaga

  • En seis semanas se han desaguado unos 25 hectómetros cúbicos, sobre todo, del pantano de La Concepción, que ha estado a punto de desbordarse en cinco ocasiones desde mediados de diciembre

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Puede resultar paradójico, pero de un escenario en el que la sequía comenzaba a hacer saltar otra vez todas las alarmas se ha pasado en sólo unas semanas a no saber qué hacer con tanta agua. Los casi 621 hectómetros cúbicos de capacidad total de almacenamiento que tienen los siete pantanos de la provincia han demostrado ser claramente insuficientes para recoger el agua de un invierno tan lluvioso como el actual. En apenas seis semanas ha habido que desembalsar alrededor de 25 hectómetros cúbicos, una cantidad equivalente a lo que una ciudad como Málaga consume en algo más de seis meses.

El pantano de La Concepción ha sido el que más agua ha tenido que evacuar para evitar que se desbordara en cinco ocasiones. Más de 20 hectómetros cúbicos se han desaguado en estas últimas semanas de un embalse que cuenta con una capacidad de tan sólo 56 hectómetros cúbicos. Y eso sin contar que desde que comenzó a llover a mediados de diciembre se interrumpió por completo el trasvase de los caudalosos ríos Guadalmina, Guadaiza y Guadalmansa que nutren a este embalse de la Costa del Sol.

Las compuertas de este pantano ha habido que abrirlas incluso habiendo casi paralizado por completo la producción de la desaladora de Marbella para aprovechar los recursos hídricos embalsados.

Su escasa capacidad ha vuelto a poner en entredicho la necesidad de recrecer la presa o construir una nueva aguas abajo de la actual. Es la alternativa que está estudiando la Agencia Andaluza del Agua para no tener que vaciar el pantano por debajo del 40% para poder recrecerla como planteaba el proyecto original.

Si se opta por la segunda opción, la capacidad de almacenamiento aumentará hasta los 100 hectómetros cúbicos que garantizarían el abastecimiento de la zona y evitarían tener que desembalsar agua cada vez que llueva para que no se desborde.

Pero ha llovido tanto que también ha habido que abrir las compuertas en varias ocasiones de las presas de Casasola y el Limonero. Ambas fueron construidas para regular los caudalosos ríos Campanillas y Guadalmedina, respectivamente, para defender de posibles inundaciones a la capital. La delegada provincial de Medio Ambiente, Remedios Martel, aseguró que entre los dos pantanos se ha tenido que desembalsar algo más de cinco hectómetros cúbicos "para garantizar los umbrales de seguridad".

Si sigue lloviendo en las próximas semanas, como parece que ocurrirá a partir de mañana, no habrá más remedio que volver a abrir las compuertas de algunos pantanos que no dan abasto para asimilar tal cantidad de agua. Como ejemplo, en el pantano de La Concepción han caído desde comenzó el año hidrológico el pasado 1 de octubre unos 751 litros por metro cuadrado, la mayoría en algo más de un mes, una cantidad muy superior a la que suele registrase de media anual.

Lo mismo ha ocurrido en el resto de la provincia, donde ha llovido hasta ahora más del doble de lo normal.

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