La paridad no llega al aprobado raspado en los ayuntamientos de Málaga

  • Un 39,7% de los escaños de los municipios con más de 5.000 habitantes están ocupados por mujeres, según un estudio del Ministerio del Interior · La cifra baja si se analizan los pueblos pequeños

Amalia Jiménez (IU) es la alcaldesa de Árchez y la única mujer que hay en la Corporación municipal de este pequeño pueblo de 435 habitantes. Todos sus compañeros en el Pleno son hombres, una situación atípica en los grandes municipios que, sin embargo, perdura en los pequeños. "Es difícil elaborar unas listas paritarias", relata la regidora, convencida también de que el empuje de las asociaciones de mujeres que vive la localidad llevará a una mayor participación de las féminas en la vida política. La Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva entre Hombres y Mujeres obligó en las últimas municipales a elaborar listas paritarias en los municipios con más de 5.000 habitantes, con al menos un 40% de integrantes de cada sexo. Un estudio elaborado por el Ministerio del Interior ha medido el impacto de la ley tras los comicios y Málaga sólo roza el aprobado: las mujeres ocupan el 39,7% de las concejalías.

El dato es bastante discreto y no llega ni siquiera a la media andaluza, que es del 40,6%. El lado positivo es que se ha producido un incremento de cinco puntos respecto a las elecciones de 2003, año en que no existía la Ley de Igualdad. Dentro de la comunidad, la provincia malagueña tampoco sale muy bien parada si se compara con el resto y sólo Jaén (39,4%) tiene porcentualmente menos concejalías ocupadas por mujeres.

El estudio ha evaluado los municipios obligados por ley a elaborar listas paritarias, imposición que se extenderá a partir de 2011 a los que tienen más de 3.000 habitantes. Las cifras indican que Málaga aprueba por los pelos en este grupo, pero se aleja aún más de la paridad si se analizan los 100 municipios de la provincia, es decir, si se mete en el saco a los pueblos pequeños.

Málaga tiene 14 alcaldesas y 414 concejalas, según consta en el Observatorio Electoral desde la Perspectiva de Género de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP). Los malagueños eligieron el 27 de mayo del año pasado en las urnas a un total de 1.186 concejales -44 más que la cita anterior por el incremento de población-, por lo que las concejalas no son más del 36% del total.

Entre los grandes municipios, Alhaurín de la Torre encabeza el ranking de corporaciones locales malagueñas con más mujeres, 11 de 21, un 52,4%. Fuengirola está muy cerca, con 13 de los 25 ediles (52%). Entre los pueblos pequeños está la excepción de Jimera de Líbar, gobernado por el PP y ejemplo de paridad desde 2003. Ahora mismo, de los siete concejales, cuatro son mujeres: la alcaldesa (María Teresa Domínguez), dos miembros más del equipo de gobierno y una edil de la oposición del PSOE.

Yunquera no tiene representantes femeninos y en Benarrabá, un municipio de 600 habitantes en el que el PP gobierna con un edil de un grupo independientes, sólo hay una mujer, en la oposición, entre los siete concejales que integran la Corporación. Su alcalde, Silvestre Barroso, comenta que estaría "encantado" de contar con mujeres en el equipo de gobierno, pero alude también a las limitaciones de los pueblos pequeños para encontrar a gente dispuesta. "Es complicado incluso encontrar a hombres porque hay poca gente que se preocupe por la política", apunta. Quienes suelen integrar las listas son "autónomos que pueden disponer mejor de su tiempo".

Barroso llegó a la Alcaldía el año pasado tras pasar cuatro años en la oposición, mandato en el que sí tuvo una compañera de escaño. "En las últimas elecciones no quiso ocupar un puesto de salida, iba en el cuarto porque así lo quiso y al final no salió", relata el alcalde, que alude a la alta actividad que tiene la asociación de mujeres de Benarrabá.

La alcaldesa de Árchez pone sobre la mesa la necesidad de "cambiar la mentalidad" de los pueblos pequeños. "Se teme el qué dirán, las críticas, se controla si entras o sales; la gente hace daño y eso afecta incluso a la familia", sostiene. Alicia Jiménez llegó a la Alcaldía en 1997 con una moción de censura y pasó dos años "como en un periodo de prueba". Diez años después lo que percibe es que tiene el apoyo de su pueblo.

Tras las elecciones de 2003, los hombres ocupaban el 74,3% de las concejalías de España, existía "un fuerte desequilibrio entre sexos", según el estudio del Ministerio. Cuatro años después la brecha se ha reducido cinco puntos y las mujeres son dueñas del 31 por ciento de los escaños. Suficiente o no, el informe concluye que la ley "ha tenido un claro impacto positivo en la proporción de mujeres concejalas".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios