Con un pie en Málaga y el otro en La Cala del Moral

  • Unas 25 familias de la urbanización Calasol se han enterado esta semana de que ya no pertenecen a Rincón de la Victoria sino a Málaga tras rescatar la Junta un texto de 1873

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Más allá de La Araña, un reducto de 25 familias resiste todavía a formar parte de la gran urbe. Son los últimos vecinos de la capital de Málaga por la costa oriental. La mayoría de ellos lo desconoce, otros lo aceptan con incredulidad y todos asimilan con una sonrisa que ya no son caleños. Son los vecinos de la acera oeste de calle Huelva de la urbanización Calasol. Los afectados por una resolución de la Consejería de Gobernación y Justicia de la Junta de Andalucía que, rescatando un documento de 1873, advierte a los municipios de Málaga y Rincón de la Victoria que esta franja de 500 metros paralela al arroyo Totalán pertenece a la capital. La explicación podría estar en que entonces, cuando ambos consistorios firmaron las lindes, el cauce era más ancho y ocupaba la superficie donde ahora se levantan estas 25 viviendas. Como el arroyo está bajo la tutela de Málaga, la superficie que ha quedado también se incluye en el término municipal.

"Eso me ha dicho mi cuñado, que ya no soy de La Cala. Ahora vuelvo a ser malagueño", bromea José García que aunque nacido en el barrio de La Victoria lleva 40 años viviendo en la acera oeste de calle Huelva. "Soy de la capital de nacimiento pero de corazón pertenezco a La Cala", reconoce este vecino que además es el presidente de la urbanización Calasol. "No voy a tener más provecho por ser de la capital, es más, yo creo que hasta pagaría más impuestos", comenta José quien además se siente muy a disgusto con "la falta de cuidados" que el Ayuntamiento de Málaga tiene con el arroyo Totalán. "Antes éramos muchos los que disfrutábamos en esta playa, pero ahora está inservible, es una escombrera", lamenta mientras que cruza el puente. Al otro lado se encuentran Matilde Díaz y Carmen. Ella no sabe nada de límites ni de fronteras burocráticas. "A mí me da igual a dónde pertenecer", exclama a pesar de su origen caleño. Entonces Matilde le recuerda que "cada papel que tenga que mover" tendrá que desplazarse hasta el Ayuntamiento de Málaga, y que "los niños tendrán que buscar colegio en la capital y cambiar de médico". "Pues no, de eso nada. Entonces, yo quiero ser de La Cala", rectifica. Los tres comentan todos los inconvenientes que tienen si dejan de pertenecer al municipio de Rincón de la Victoria. Una ventaja -aunque saben que ilusa- sería que los autobuses de la EMT cruzasen el puente. "¿No somos vecinos? Pues que nos pongan una parada aquí. Y los taxis que no cobren suplemento por cambiar de término municipal porque aquí todavía estamos en Málaga", sugieren no muy convencidos de que la administración les hiciese caso.

José se encuentra con Elena Caraballo que ha nacido también en Málaga pero se siente "muy caleña". Es vecina de la acera oeste de calle Huelva. "No estoy de acuerdo. Me he criado en esta calle y soy de La Cala, no quiero ser acerado de Málaga", dice rotunda. A ella, que su madre está mayor, le preocupa que tenga problemas con la iluminación o la limpieza de la calle. "Yo sí soy de Rincón de la Victoria", dice con sorna otro vecino mientras mete la llave en una casa de la acera de enfrente.

Tanto el Ayuntamiento de Málaga como el de Rincón de la Victoria han presentado sendos escritos a la Dirección General de Administración Local, para, los primeros renunciar a esos terrenos, y los segundos reclamarlos. Para lo que ninguno tiene respuesta, es para saber por qué en noviembre pasado se inició este procedimiento cuando en documentos oficiales de la Junta de Andalucía -como el Plan de Ordenación Urbana del Área Metropolitana- el límite lo establece el arroyo Totalán. También la Asociación de Vecinos de La Cala del Moral va a presentar un escrito pidiendo que se desestime esa delimitación. "Es que clama al cielo. Queremos La Cala con todas sus calles, y que no tengamos problemas con la recogida de basuras o con la luz de las farolas", apuntó la presidenta, Victoria Ruiz sobre la situación generada en esta parte de Calasol donde paradójicamente el 80% de sus vecinos viven en Málaga, dejando estas casas como segunda residencia para verano y fines de semana.

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