La prisión de Alhaurín pedirá al municipio agua de su red municipal

  • Esta es la solución que más convence al director del centro, que tiene una partida extraordinaria para acometer el proyecto

El suministro de agua se restableció ayer casi con total normalidad en la prisión de Alhaurín de la Torre, que desde el pasado jueves sufría cortes muy restrictivos por problemas en el aljibe, pero la mejor noticia es que la solución definitiva está en camino. El director del centro penitenciario, Juan Antonio Marín, asegura que el pasado viernes la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias aprobó una partida presupuestaria extraordinaria para acometer algún proyecto que termine con el problema. Se barajan varias opciones, pero Marín apuesta por conectar la prisión a la red municipal de agua de Alhaurín de la Torre.

El director del centro ha tenido que hacer frente a esta crisis durante sus vacaciones. Fuentes sindicales confirman que si el lunes los presos pudieron tener agua en sus celdas varias horas, ayer se restableció el suministro desde el mediodía. Marín se reunirán con responsables del municipio para negociar un enganche a la red municipal en breve. Otra de las opciones, aunque no se descarta que se realicen ambas, pasa por construir un segundo aljibe. La prisión se abastece de un pozo con recursos hídricos suficientes para varios aljibes, el problema actual radica en el alto consumo y las altas temperaturas de los meses estivales, que deja sin presión al actual. Tras varios días en stand by, ha vuelto a llenarse, pero desde la dirección llaman al consumo moderado para que evitar nuevos cortes.

"Se ha reservado un presupuesto para acometer unas obras que den solución al problema, sinceramente espero que este sea el último verano con cortes de agua. Nuestro acuífero tiene agua suficiente por lo que un segundo aljibe sería positivo, pero el objetivo es estar conectados a la red pública para utilizarla cuando sea necesario, como en estas situaciones", explica el director del prisión.

Los presos se han duchado varios días a manguerazos en un patio del centro en el mejor de los casos y seguramente esta situación se volverá a repetir a lo largo del verano, como ocurre todos los años, pues se trata de un problema endémico de esta prisión, construida en 1992 para 844 internos, aunque en la actualidad alberga a un total de 1.361. La sección sindical de UGT prisiones valora positivamente las soluciones técnicas planteadas desde la dirección, aunque aún no han sido informados. Según apuntan, "en su origen la llegada del centro penitenciario no era bien visto en el municipio, pero se han dado cuenta que supone una fuente de riqueza y ahora las relaciones son magníficas".

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