Una semana repleta de arte y color

  • El Picasso, el Thyssen y el CAC promueven actividades para los niños durante el periodo vacacional de semana blanca.

Garabatear en la pared, llenarse las manos de pintura, correr entre las galerías, conocer a nuevos amigos y, en definitiva, poder hacer todo lo que en clase tienen "prohibido". La Semana Blanca puede pasar de ser un lastre para los padres a un atractivo plan que combina educación, diversión y arte. Así, a la tradicional oferta para cubrir la ausencia de clases que ofrecen colegios u otros centros culturales se suman las iniciativas de tres de las principales pinacotecas de la capital durante el segundo periodo vacacional del curso.

El Centro de Arte Contemporáneo (CAC) acoge desde el martes a los 30 niños matriculados en su taller gratuito y que supone un "acercamiento a las exposiciones que en ese momento hay en el centro". Según explicó la coordinadora del departamento pedagógico, Inés Fernández, se trata de una actividad para niños de entre 5 y 11 años que durante una hora y media se adentran en el arte contemporáneo. "La dinámica se basa en elegir obras de las exposiciones de Adrian Ghenie y Abraham Lacalle para que tomen en un primer momento contacto visual con los artistas de forma amena. Al ser ambas exposiciones de pintura, el taller posterior está enfocado a esta técnica y se pretende fomentar la creatividad e imaginación ya que los niños elaboran sus obras tomando como referente los artistas", indicó Fernández.

Son muchos los menores que repiten en estos talleres, como ocurre en el caso del Museo Picasso, donde igualmente se relacionan las actividades con las exposiciones. En este caso, Movimientos y secuencias reúne un conjunto de dibujos y grabados realizados por Pablo Picasso en los que se ven cómo el artista trabaja el cubismo y la imagen reproducida en movimiento. "Es una forma de acercarlos a cómo representar el movimiento en la pintura a través de actividades como la estampación, el dibujo de siluetas con poses o la creación de molinos y máquinas con poleas", explicó una de las responsables de los talleres para los menores de entre 4 y 6 años. Otros dos grupos divididos por edades - de 7 a 9 años y de 10 a 14- trabajarán hasta mañana la relación del arte y la cinética.

En el Museo Thyssen la dinámica está enfocada a explorar la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Así, niños de entre 5 y 12 años divididos en dos grupos de edad han podido visitar en la pinacoteca obras de referencia como 'Jardines de Monforte', de Santiago Rusiñol. Más tarde, como explicaron los responsables del centro, los niños plasmarán sus propias creaciones en un taller basado en técnicas plásticas y fotográficas.

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