Hueso indigesto

  • El Atlético, siguiente rival en el vía crucis malaguista

  • La necesidad acucia ante el rival que menos concede de toda la Liga

  • Se estrena Lestienne en la lista y vuelven Rolan y Chory

El Málaga no ha marcado en 14 de los 22 partidos que ha jugado esta temporada. El Atlético de Madrid no ha recibido gol exactamente en la misma proporción de encuentros. Sólo nueve veces tuvo que recoger Oblak el balón de su portería, 0.40 tantos recibidos por duelo. El Málaga sólo marcó 14 goles, 0.63 a favor. Valga la introducción estadística para calibrar objetivamente lo que se espera esta tarde en La Rosaleda. Una roca enfrente y en el ánimo malaguista.

Azota el frío en Málaga como no se recuerda, el invierno se cierne también en plan metafórico sobre Martiricos. Lo que se tiene no se valora realmente hasta que se pierde. 10 temporadas, la mejor era con diferencia en la historia del fútbol en Málaga, parece la frontera de esta dulce era. Siete puntos de distancia con la salvación empiezan a pesar entrada la segunda vuelta más las sensaciones terribles que ofrece el equipo. Un raquítico gol en 630 minutos, no se canta un tanto propio en el coliseo blanquiazul desde el 19 de noviembre, dos meses y medio largos. El calendario ofrecía una posibilidad de reengancharse al inicio de la segunda vuelta, pero ahora emerge una cordillera himalayesca. ¿A qué agarrarse? El malaguista empieza a prepararse para lo peor. Y, en cierta forma, es ése el principio del fin, el abandono de la fe.

9Goles. Son los que ha recibido el Atlético en 22 partidos, un promedio de 0.4

La terrible planificación veraniega, la incapacidad de Míchel de hacer al grupo, con todas las limitaciones que se quieran, mínimamente competitivo y unos fichajes invernales que, a falta de constatación, parecen a mitad de camino entre la preparación del equipo para Segunda y con varios cables pelados por si hacen contacto para arrancar. Es el panorama. En estas, los jugadores se han librado de críticas más feroces por los distintos paraguas que han tenido. Se han acabado y también les toca ser dignos. Porque en el fútbol, en el deporte y la vida, se puede ser limitado, pero hay que ser digno en todos los escenarios. Vaciarse en el césped se da por supuesto. El postureo de red social no vale si la lengua no se arrastra por el verde al acabar el partido.

José se encomienda a su 4-4-2 de cabecera, aunque la presencia de Adrián tiene algún asterisco. Hasta ahora ha sido fiel a él. Tiene más alternativas en una convocatoria en la que vuelven Rolan y Chory Castro y se estrena Lestienne. Se caen Success y Juanpi, que salieron en Gran Canaria como suplentes. El técnico dijo que la competencia se había elevado y lo razona con actos como éste. Ha sido hasta ahora mejor su preparación de partidos que su lectura durante los mismos. Sigue fuera un Borja Bastón que, por expectativa, seguramente sea la gran decepción del año.

Hay ganas de ver a Ideye, que causó una grata sensación en su debut. Ofreció registros diferentes el nigeriano. Capacidad de jugar de espaldas y aguantar el balón, salida para los dos perfiles y poderío para ganar balones aéreos. Dio dos pases de gol que Keko y Samu no aprovecharon. Enfrente tendrá hoy al equipo más exigente. Los hay mejores en la Liga, pero no tan pesados y duros como este Atlético de Madrid. Se presenta sin su pareja de centrales titular, Godín y Savic, pero Giménez y Lucas Hernández parecen relevos de garantías para la alambrada de Simeone. Se anuncia la titularidad de Vitolo, la presencia del esqueleto (Gabi, Koke y Saúl) y una pareja de altos kilates, Griezmann y Diego Costa. El hispanobrasileño se las tuvo tiesas desde que tenía 20 años con la zaga malaguista. Weligton puede dar fe.

Es la 23ª jornada de Liga, demasiado pronto para rendirse. También en estas situaciones puede ser más liberador enfrentarse a uno de los mejores equipos de Europa. La necesidad no desaparece, pero es más comprensible perder ante un presupuesto no tan bajo como vende el vecino pobre de Madrid, más rico que otros 17 clubes de la Liga por más que sus números de deuda sigan en cabeza de los listados que maneja el ente que preside, mientras no consume su marcha a Italia, Javier Tebas.

El malaguismo acude a La Rosaleda (primer partido en fin de semana desde el citado 19 de noviembre) porque nunca sabe donde puede estar esa chispa que haga reaccionar. Ha recibido palos históricos, pero también ha visto algún milagro. Se comienza a asumir el descenso, pero al menos hay que darse algún gusto en estos meses finales de Liga. Ganar al Atlético podría ser el principio de nada. Pero puede ser elprincipio de algo.

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