Una cláusula baja con explicación

Ignasi Miquel. Ignasi Miquel.

Ignasi Miquel. / laliga

La llegada de Ignasi Miquel implicará el abono de la cláusula de rescisión del jugador, según comunicó el Lugo en una nota, sin especificar la cantidad. Desde la capital lucense se informa por varios medios de que son 350.000 euros lo que tiene que pagar el Málaga para hacerse con Miquel. Una cláusula bastante baja para los tiempos que corren. Hasta juveniles tienen varios millones para romper vínculos recogidos en sus contratos.

La razón es sencilla. La temporada 2016/17 que realizó Miquel fue buena y ya despertó el interés de clubes punteros de Segunda, como el Cádiz, y alguno de categoría superior. El jugador había encontrado continuidad al fin y se sentía importante. Privilegió el aspecto deportivo, pero con una condición. Quería una cláusula asequible para desvincularse en caso de que llegara un equipo de Primera División interesado en él.

El Lugo, club que se considera modélico en el cumplimiento de sus contratos y financieramente tras pasar una etapa complicada, acató. El sueldo de Miquel no era alto y le permitía contar con un hombre clave en su defensa. La pareja que ha formado con Bernardo se ha revalorizado bastante en estos primeros meses de competición, en el que el cuadro rojiblanco coquetea con la idea del ascenso a Primera.

Evidentemente, la cláusula en el Málaga será más alta. Firma hasta 2021, por tres temporadas completas más lo que queda de ésta. Y también se le ve como un jugador adaptable a la situación del equipo en la próxima temporada, sea cual sea.

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