La Marbella de otra época

  • La fortaleza que corona el municipio costero se remonta al siglo X y, aunque hoy en día ha sido relegada por construcciones recientes ahora será sometida a un plan de conservación

Cuando Marbella aún no se había convertido en uno de los centros turísticos internacionales más importantes, la muralla del castillo que durante siglos la defendió de posibles ataques era su seña de identidad. La fortificación medieval era el principal punto defensivo de esta zona de la costa y su existencia hizo posible que fuera la única población realmente situada cerca del mar.

Marbella siempre gozó del rango de ciudad y fue la capital del partido de su nombre durante los siglos de la Edad Moderna (siglos XVI-XVIII). La fortaleza y el asentamiento urbano marbellí tienen su origen en la época califal, en torno al siglo X, aunque “seguramente existió allí una población anterior desde época romana”, según el historiador Víctor Heredia, ya que era el principal núcleo habitado entre Málaga y el Campo de Gibraltar debido en parte a que contaba con un importante puerto pesquero que también servía para el tráfico comercial.

Aún están pendientes investigaciones arqueológicas que permitan conocer más en profundidad de la vieja alcazaba. Pero sí se sabe que en el siglo XVIII se construyó otro fuerte o castillo en primera línea de playa para reforzar la defensa de la costa. Este castillo llamado de San Luis, destruido por los franceses en 1812, fue posteriormente reutilizado como vivienda y en su lugar se levanta hoy en día el hotel El Fuerte.

No hace mucho que la Comisión Provincial de Patrimonio de la Junta de Andalucía ha aprobado el plan director del Castillo de Marbella, elaborado por el Ayuntamiento para poner en valor el monumento. El proyecto prevé en primer lugar estudiar el estado real del edificio para poner en marcha las medidas necesarias que frenen su progresivo deterioro, lo que se ha puesto de manifiesta con el paso del tiempo con los desprendimientos producidos en algunas partes de la muralla.

El castillo, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), deberá ser sometido con posterioridad a distintas actuaciones de conservación y restauración, por lo que el historiador aseguró que “el gran desconocido del patrimonio histórico marbellí ocupará el protagonismo que se merece y ayudará a establecer el verdadero origen de la ciudad”.

El castillo linda en la actualidad con la calle Arte y en esta zona, al este del núcleo urbano medieval, la muralla se situaba sobre el arroyo de la Represa, que en algunos planos antiguos recibe el nombre de río de la Tenería. La muralla aparece coronada por una línea de almenas añadidas a mediados de la década de 1940, que desvirtúan las características originales de la primitiva alcazaba marbellí. Además, la antigua barbacana –antemuralla que había delante de la muralla principal, de menor altura y que servía para reforzar su carácter defensivo– fue posteriormente urbanizada para dar lugar a la actual calle Arte.

El trozo que se ve de la muralla en la imagen, en el extremo nororiental del castillo, termina en la Torre del Cubo. Sobre la misma sobresale la que se puede considerar torre del Homenaje o principal de la fortaleza. Esta parte de la fortificación fue reedificada en el siglo XVIII y sirvió como almacén de pólvora.

El interior del castillo de Marbella, ubicado en la parte más alta del núcleo urbano, está ocupado en la actualidad por dos colegios y por viviendas. Una vieja tradición afirmaba que el rey Felipe IV se había alojado en su interior.

Un crecimiento meteórico

El acelerado desarrollo urbanístico y demográfico que experimentó Marbella a partir de mediados del siglo XX sirvió para extender la errónea impresión de que la ciudad había sido hasta entonces un pequeño núcleo de pescadores sin apenas importancia. Nunca fue una ciudad con mucha población. De hecho, en 1950 sólo tenía 10.000 habitantes, pocos más que en 1900. En 1970 la cifra de habitantes era de casi 30.000, y en el 2000 ya había superado los 100.000. Es decir, Marbella multiplicó por diez su población en menos de medio siglo.

Cambios de uso en la historia

El interior del castillo de Marbella, ubicado en la parte más alta del núcleo urbano, nada tiene que ver con su aspecto pasado y en la actualidad está ocupado por dos colegios y viviendas. Anteriormente, en el siglo XIX, había albergado el cementerio del municipio.

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