Cuidar los humedales

Medio Ambiente ha invertido 14,5 millones en 2009 para la conservación de las zonas húmedas de Andalucía

  • En el Día Mundial de los Humedales, se ha destacado la importancia de estas áreas en la lucha contra el cambio climático por su capacidad como sumideros de carbono.

La consejera Cinta Castillo, que ha destacado la importancia de estos entornos en la lucha contra el cambio climático, la preservación de la biodiversidad o el desarrollo sostenible de las zonas rurales, ha clausurado el Comité Andaluz celebrado con motivo del Día Mundial de los Humedales, cuyo lema este año es “Cuidar los humedales: una respuesta al cambio climático”.

Durante su intervención, ha asegurado que la capacidad de los humedales como sumideros de carbono está permitiendo incorporar en Andalucía un nuevo elemento para contrarrestar los efectos del cambio climático. Así, los esfuerzos de conservación realizados sobre estas zonas se suman a la estrategia global de lucha contra este fenómeno global, “un área en el que las políticas integrales de la Junta de Andalucía ya se encuentran en vanguardia con la aplicación del Plan de Mitigación, la puesta en marcha de una Red de Observatorios y la firma de acuerdos internacionales para poner freno a sus consecuencias”.

Respecto a las iniciativas más destacadas de 2009 la consejera ha hecho mención especial al incremento del compromiso de conservación, materializado en la inclusión de cinco nuevas zonas andaluzas en la Lista Ramsar de humedales de importancia internacional y en la propuesta de tres nuevas áreas para su inclusión en el Inventario Andaluz de Humedales. Las nuevas zonas Ramsar son Reserva Natural de Chiclana y Reserva Natural de Puerto Real (ambas en Cádiz), Paraje Natural Laguna Grande (Jaén), Reserva Natural Lagunas de Archidona (Málaga) y Reserva Natural de Lebrija-Las Cabezas (Sevilla); mientras que los tres humedales propuestos se hallan en Granada y son Laguna de las Trincheras, Laguna Seca y Pantaneta de Alhama.

Andalucía ha sido objeto en 2009 de numerosos trabajos de campo destinados a mejorar la gestión de estos importantes ecosistemas. Entre ellos ha mencionado la restauración ecológica de zonas como Aljibes de Cabo de Gata (Almería), la Laguna de Ruiz Sánchez (Sevilla) o las Salinas de Astur (Huelva); diversos estudios como los realizados en el Paraje Natural de Laguna Grande (Jaén) o la Laguna de los Tollos (Cádiz y Sevilla); y programas de investigación sobre el estado de conservación ambiental de humedales incluidos en áreas como Doñana, el Corredor Verde del Guadiamar o Fuente de Piedra.

Las actuaciones desarrolladas en estas zonas en el marco de programas son el control de especies exóticas invasoras, la conservación de anfibios y la recuperación de fauna y flora amenazada, como resultado de las cuales se han producido importantes recuperaciones poblacionales de diversas especies. Durante 2009, se recuperaron dos especies de helechos muy amenazados, Marsilea batardae y Marsilea strigosa, en humedales de la provincia de Córdoba y Huelva, respectivamente, y Coronopus navasii, una especie vegetal endémica de la que solo quedaban unos pocos núcleos en zonas húmedas de Almería.

A ello se suma el reforzamiento de la cooperación interadministrativa, así como la colaboración y consenso con otras entidades, objetivo logrado mediante la celebración de jornadas, firma de convenios o las reuniones periódicas del Comité Andaluz de Humedales. Según Castillo, también se han ejecutado medidas de cumplimiento y mejora del marco legal; el incremento de las labores de educación, comunicación y participación; o el diseño de aplicaciones informáticas para el seguimiento de estas zonas.

A la amplia labor de gestión, estudio y preservación en beneficio de los humedales andaluces se ha unido recientemente un factor externo de incidencia altamente positiva: las frecuentes lluvias producidas entre finales de 2009 y comienzo de 2010. “Esto ha cambiado el curso de los últimos años y está permitiendo una recuperación generalizada del nivel hídrico de los humedales, lo que mejora el estado de los mismos y sumará su particular ayuda a la aplicación y efectividad de las políticas ambientales impulsadas desde esta Consejería” ha afirmado.

La intención de su departamento en 2010 es dar continuidad a dicho trabajo mediante la consolidación de la mayoría de los programas, la continuación en la elaboración y tramitación de los Planes de Ordenación de Recursos Naturales en zonas húmedas, o la participación en el Comité Nacional de Humedales.

Andalucía posee el patrimonio natural de humedales litorales e interiores más ricos y mejor conservados de España y de la UE, con el 17 por ciento de las zonas húmedas españolas y el 56 por ciento de las áreas inundables nacionales. Actualmente existen 184 zonas húmedas catalogadas dentro del Inventario Andaluz de Humedales, de las que 25 están incluidas en la Lista Ramsar y 117 en el Inventario Español de Zonas Húmedas. Su elevado grado de protección supone que el 35 por ciento de los enclaves del Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía corresponda a estas áreas.

Estas zonas desempeñan un importante rol en el desarrollo económico y social sostenible de la comunidad andaluza, pues acogen actividades como el marisqueo, el turismo o los cultivos, al tiempo que permiten establecer un control de la cantidad y calidad del agua. Además, albergan una parte importante de la biodiversidad andaluza, dando cobijo a 80 especies de flora amenazada y otras 27 de aves acuáticas invernantes sometidas a algún grado de amenaza (unos 23.000 ejemplares). Para proteger ese patrimonio la Consejería de Medio Ambiente inició en 2002 un ambicioso y pionero plan de gestión, el Plan Andaluz de Humedales, que ha contado con fuertes inversiones y ha colocado Andalucía a la vanguardia mundial en su preservación.

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