Alemania crea un banco de datos sobre neonazis para paliar un fallo policial

  • El ministro de Interior explica que pretende "combatir a la ultraderecha con los mismos instrumentos que el terrorismo islamista" · El principal desafío son los "autónomos nacionalistas", violentos no adscritos a partidos

Alemania se dotará de un banco de datos sobre los neonazis, nacionales o extranjeros, que actúan en su territorio para paliar las lagunas que se evidenciaron tras el desmantelamiento de una banda ultraderechista que durante una década asesinó a inmigrantes en todo el país de manera impune.

"Se trata de combatir a la ultraderecha con los mismos instrumentos utilizados contra el terrorismo islamista", dijo el titular alemán de Interior, Hans-Peter Friedrich, tras el Consejo de Ministros que aprobó la creación de ese archivo. El objetivo es posibilitar el "cruce efectivo de datos" para seguir los movimientos de neonazis catalogados como violentos (unos 9.500) entre el colectivo de 25.000 militantes de la ultraderecha.

Friedrich explicó el nuevo concepto de banco de datos sobre los neonazis acompañado del presidente de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA), Jorg Ziercke, y del de Defensa de la Constitución (servicios secretos de Interior), Heinz Fromm.

Ziercke recalcó que el principal desafío al que se enfrenta su departamento, en materia de lucha contra la ultraderecha, es la creciente presencia de los denominados "autónomos nacionalistas", neonazis violentos no adscritos a un partido legalizado.

Las dos mayores formaciones ultraderechistas del país -el Partido Nacional Democrático (NPD) y la Unión del Pueblo Alemán (DVU)- aglutinan 10.000 militantes. Ninguna tiene escaños en el Parlamento federal (Bundestag) y su supervivencia está en suspenso tras haber perdido un tercio de sus militantes en apenas cinco años. En cambio, se observa una creciente actividad entre los "autónomos", lo que unido a la diversificación geográfica de los 200 grupúsculos repartidos en todo el país obliga a mejorar la coordinación de las dispositivos de seguridad, indicó Fromm.

Ziercke, como Fromm, destacó la relevancia del nuevo banco de datos para optimizar la coordinación de 65 estamentos distintos, entre cuerpos policiales locales, de los Lander o federales, más los diversificados servicios secretos.

"Se trata de lograr un eficaz flujo de información no basado en la percepción subjetiva de cada responsable local, como hasta ahora, sino en la obligatoriedad de transferir esos datos al estamento superior", señaló Fromm.

El banco incluirá, añadió Fromm, tanto a neonazis alemanes como a "checos, franceses o de cualquier otro país" vinculados a la ultraderecha germana.

La creación del banco de datos sigue a la alarma desatada, en noviembre, por las acciones de una célula neonazi que entre 2000 y 2007 asesinó a nueve inmigrantes y una agente policial. La existencia de la banda se reveló de forma tardía y fortuita tras el suicidio de dos neonazis -Uwe Mundlos y Uwe Bohnhardt, de 38 y 34 años- seguido de la explosión de la casa que compartían con una mujer -Beate Zschape, de 36 años- en Zwickau (este de Alemania).

La célula, identificada como Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), alternaba desde los 90 los atracos de bancos con los asesinatos de pequeños comerciantes (ocho turcos y un griego).

El trío, más varios cómplices detenidos, eran conocidos de la Policía, lo que no les impidió burlar los dispositivos de seguridad.

Un macabro vídeo hallado tras la detención de la mujer recreaba sus acciones, con un montaje con el personaje de la Pantera Rosa recorriendo el país y reconstruyendo la pista de sus asesinatos.

Friedrich admitió en su momento que Alemania debía hacer frente a un "terrorismo ultraderechista" -término nunca antes empleado en el país- mientras la canciller Angela Merkel habló de "vergüenza".

Siguió un cúmulo de informaciones sobre deslices policiales, sospechas de negligencia o hasta connivencia de las autoridades locales con el grupo, lo que desenterró el viejo dicho de la izquierda alemana de que la Policía es "ciega del ojo derecho".

El nuevo banco forma parte del decálogo de medidas adoptadas a raíz de ese caso y tras un forcejeo entre Friedrich y su colega de Justicia, la liberal Sabine Leutheusser-Schnarrenberg, defensora de la lectura estricta de las leyes de protección de datos personales.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios