Forza Italia declara "roto" el acuerdo que mantenía con el Gobierno de Renzi

  • El partido de Berlusconi no apoyará al primer ministro en sus reformas por su actuación durante la elección del presidente.

El Partido Forza Italia (FI), del ex primer ministro Silvio Berlusconi, considera "roto" el acuerdo que mantenía con el Gobierno de Matteo Renzi para impulsar sus reformas debido al modo en el que este ha actuado durante la elección del jefe del Estado. Así lo anunció ante los medios de comunicación el consejero político del Berlusconi, Giovanni Toti, al término de una tensa reunión del comité del partido conservador en la capital italiana.

"El Pacto del Nazareno (nombre con el que se conoce dicha alianza), del modo en el que habíamos interpretado hasta la actualidad, lo consideramos roto", apuntó. Y añadió: "El Gobierno ha dicho que proseguirá la senda de las reformas pero nosotros no nos sentimos comprometidos a ello. El acuerdo era 'sobre las instituciones elegimos juntos' y eso supone también la elección del presidente de la República". De ahora en adelante, como ya había anunciado el propio Berlusconi, FI apoyará solo las normas que le agraden aunque, en palabras de Toti, no hará de "kamikaze" en su tramitación parlamentaria de estas medidas, con las que Renzi pretende reformar las estructuras de poder del país.

Renzi y Berlusconi establecieron un acuerdo en enero de 2014 para aplicar las reformas del primer ministro, que el magnate septuagenario considera similares a las que ha querido aplicar él desde su llegada a la política a comienzos de la década de los noventa. Tras la dimisión del presidente Giorgio Napolitano, el pasado 14 de enero, se abrió el proceso para designar un sucesor, una etapa en la que habían acordado proponer un nombre consensuado para el mayor cargo del Estado.

Finalmente Renzi propuso unilateralmente el nombre del jurista siciliano Sergio Mattarella, quien, pese a no contar con el apoyo de la bancada de FI, consiguió recabar los apoyos necesarios y alzarse como el duodécimo presidente de la República. Esto provocó la ira de Berlusconi y entre las filas de la formación que lidera, que han criticado duramente la decisión de Renzi, a quien culpan de haber roto el pacto que mantenían.

El primer ministro, de 40 años, cuenta con una mayoría limitada en el Parlamento del país, por lo que la aplicación de su ambicioso programa requiere en ocasiones el voto favorable de FI, tal y como ha ocurrido recientemente con la aprobación en el Senado de la Ley Electoral, que superó así uno de sus escollos más complicados.

Las reacciones en el seno del Partido Demócrata (PD, en el Gobierno) no se han hecho esperar y la ministra para las Reformas, Maria Elena Boschi, ha asegurado que continuarán con sus planes reformistas. "El pacto preveía una nueva ley electoral, un nuevo Senado, una reforma de las regiones. No hemos cambiado de idea y no hemos roto ningún pacto. Si ellos quieren romperlo, nosotros continuaremos adelante", defendió esta tarde en una entrevista para el informativo de RAI3.

Además ha contradicho la versión de Toti y ha apuntado que sobre el nombre del jefe del Estado "no había ningún acuerdo". "Con FI nunca ha habido ningún acuerdo sobre el nombre del presidente de la República. La alianza solo afectaba a las reformas. El PD ha asumido su responsabilidad de proponer a Mattarella pero con un método claro, transparente", dijo. Y aseveró: "Ahora FI ha cambiado de idea sobre las reformas porque hemos elegido una persona de bien como Mattarella. Lo sentimos por ellos pero si retrocediéramos (en el tiempo) volveríamos a actuar del mismo modo".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios