Livni recomienda a Peres el adelanto de las elecciones generales en Israel

  • La ministra de Exteriores y candidata a la jefatura del Gobierno, Tzipi Livni, ha solicitado el adelanto de los comicios tras el fracaso del último intento para renovar la actual coalición gubernamental

La ministra de Exteriores y candidata a la jefatura del Gobierno, Tzipi Livni, recomendó hoy al presidente de Israel, Simón Peres, el adelanto de las elecciones generales ante la imposibilidad de formar un nuevo ejecutivo.

Así se lo comunicó Livni a Peres en una reunión entre ambos en la residencia del jefe del Estado en Jerusalén tras fracasar un último intento de mediación de la presidenta del Parlamento, Dalia Itzik, para renovar la actual coalición gubernamental.

En la entrevista, retransmitida en directo por la televisión local, Livni aseguró que "he hecho todo lo posible" para integrar un nuevo ejecutivo pero advirtió de que "llegar a un acuerdo no es cuestión de tiempo, sino de principios e ideales".

"Si lo creyera posible (el logro de un acuerdo) hubiera agotado el plazo de tiempo", dijo en referencia a que aún tenía por delante una semana para intentar formar gobierno.

"No estoy dispuesta a hipotecar la estabilidad de la economía y la aspiración a otro tipo de política", precisó.

Livni aludía así a las exigencias del partido ultra ortodoxo Shas de prestar más ayudas a las familias numerosas -el grueso de su electorado-, y de no negociar el estatus de Jerusalén, en cuya parte este los palestinos exigen establecer la capital de su estado.

El rechazo de esas condiciones ha sido la razón de que los ultra ortodoxos hicieran fracasar la formación de un nuevo gabinete, al no sumarse a la coalición que la ministra de Exteriores había planteado junto a su formación Kadima y los laboristas.

La celebración de elecciones anticipadas -presumiblemente en febrero o marzo-, queda ahora en manos del presidente israelí, que tiene tres días de plazo para consultar la decisión con los trece partidos representados en el Parlamento (Knesset).

En caso de que no encuentre entre esas formaciones un líder que asuma la tarea de formar gobierno -algo más que probable-, Peres convocará elecciones, lo que abriría un compás de espera en la escena política israelí y en la negociación con los palestinos.

Según las últimas encuestas, el centrista Kadima de Livni y el conservador Likud de Benjamin Netanyahu parten como los partidos favoritos para alzarse con el triunfo, con un estrechísimo margen entre ambos que pudiera decidir el futuro del proceso de paz.

De acuerdo con un sondeo publicado por el diario Haaretz antes de que la dimisión por escándalos de corrupción del primer ministro saliente, Ehud Olmert, desencadenara la actual situación, Kadima obtendría en los comicios 26 escaños frente a 25 de Likud.

Otras previsiones de voto dan ventaja, por el contrario, al partido de Netanyahu, que en contraste con Livni, partidaria del compromiso, se opone a las concesiones territoriales, claves para poner fin al conflicto entre palestinos e israelíes.

Lo fragmentado del panorama político en Israel y la fidelidad de los electorados de los partidos bisagra no permiten descartar tampoco que el vencedor de los comicios se tope con las mismas dificultades que Livni para formar gobierno.

Lo seguro es que la actual coyuntura política israelí impedirá que se cumpla el objetivo fijado en diciembre 2007 en la cumbre de Annapolis (EEUU) de que se alcance a fines de año un acuerdo que conduzca a la creación de un estado palestino independiente.

En el mejor de los casos, y tras seis décadas de conflicto, los esfuerzos por convertir en realidad ese propósito proseguirán el próximo año.

Las gestiones y el buen entendimiento de los hasta ahora interlocutores en el proceso -Olmert y el presidente palestino, Mahmud Abás-, no tenían precedentes desde hacía lustros.

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