McCain 'pinta' de rojo a Obama

  • En un país donde la palabra capitalismo es sagrada, el aspirante republicano trata de derribar a su rival calificándolo de "socialista" y "comunista"

Lo habían calificado de "musulmán" como insulto, le habían echado en cara sus "asociaciones con terroristas" e incluso lo tacharon de "radical", pero a dos semanas de las elecciones a la presidencia de EEUU, la campaña de John McCain dio un paso más en su intento por derribar a Barack Obama de su pedestal: ahora es un "socialista" y un "comunista".

Las reminiscencias de la Guerra Fría y del enemigo "innombrable" durante cuatro décadas, la Unión Soviética, aún encuentran resonancia en gran parte del electorado estadounidense, que desconoce lo que el resto del mundo llama socialdemocracia. Para ellos, socialismo es aún un fantasma de koljos y planes quinquenales.

La frase que desató el renacer rojo la pronunció Obama en su encuentro con Joe el fontanero en Ohio: "Creo que expandir la riqueza es bueno para todo el mundo".

La campaña de McCain vio el cielo abierto para desatar los ataques. Poco importaba que Obama estuviera explicando en ese momento por qué piensa bajar los impuestos para los hogares que ganan menos de 250.000 dólares al año, o que el sistema fiscal estadounidense, progresivo como el de la mayoría de economías, suponga de por sí una redistribución de la riqueza.

También daba igual que McCain no proponga en su programa instaurar un impuesto plano o eliminar de un golpe los impuestos a la renta de las personas, como sí hacían otros de los que lucharon con él por ser el candidato republicano a la Casa Blanca, como Ron Paul o Mike Huckabee.

Con las elecciones a la vuelta de la esquina y con Obama cinco puntos porcentuales por encima en las encuestas, la maquinaria del senador republicano se puso manos a la obra para pintar a Obama de rojo.

La primera fue su candidata a vicepresidenta, Sarah Palin: "Barack Obama lo llama expandir la riqueza, (el aspirante demócrata a la vicepresidencia) Joe Biden dice que los impuestos altos es patriótico, pero Joe el fontanero y Ed el lechero creo que piensan que suena más a socialismo. Amigos, no es el momento de experimentar con el socialismo".

A su estela salió el senador cubano-estadounidense Mel Martínez, que comparó el plan de Obama con la Cuba de los Castro. "De donde yo vengo, donde crecí, ya intentaron la redistribución de la riqueza. No necesitamos eso aquí. Eso se llama socialismo, comunismo", afirmó Martínez, según la cadena de televisión CNN.

Aunque en una octava inferior, el propio McCain también se unió al coro al afirmar que la propuesta de Obama responde a "uno de los pilares del socialismo".

Ante la batería de ataques, Obama se defendió recordando que el multimillonario Warren Buffet y el republicano Colin Powell lo apoyan para ser presidente. "¿Me apoyarían si fuera un socialista?", dijo.

Otros analistas rechazaron también la comparación. "Obama está tan lejos de ser un socialista como Joe el fontanero de ser un científico espacial", sentenció al diario The Chicago Tribune Darrell West, director de estudios gubernamentales del prestigioso think tank Brookings Institution.

Pero quizá su mejor apoyo llegó de los propios socialistas norteamericanos. Reducidos a una parte casi insignificante del espectro político en EEUU, ayer encontraron un pequeño hueco para repudiar a Obama: "El centro de sus políticas no representan realmente la economía política de la clase trabajadora", afirmó al mismo diario Robert Roman, editor del boletín del Partido de los Socialdemócratas de EEUU. En muchos lugares, este repudio sería una sentencia de muerte política. Pero en EEUU, donde capitalismo es una palabra sagrada y el Partido de los Socialdemócratas apenas tiene 250 miembros, ese repudio es una codiciada arma política.

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