El Pentágono, a favor de que haya gays declarados en el Ejército de EEUU

  • Sus máximos dirigentes han defendido ante el Senado la abolición de la ley que lo impide.

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Las máximas autoridades del Pentágono apoyaron este martes ante el Senado la idea de abolir una polémica ley de 1993 que, para efectos prácticos, prohíbe la participación de homosexuales en las Fuerzas Armadas de EEUU.

Durante una audiencia ante el Comité de Servicios Armados del Senado, tanto el secretario de Defensa, Robert Gates, como el jefe del Estado Mayor Conjunto, el almirante Mike Mullen, sugirieron que es hora de eliminar esa barrera para los soldados homosexuales.

Gates anunció que un grupo de trabajo revisará el impacto de la posible anulación de la ley, que prohíbe tanto a los soldados gay y lesbianas divulgar su homosexualidad como a los militares indagar sobre el tema.

Se trata de la primera audiencia en el Congreso sobre este espinoso asunto. El presidente Barack Obama repitió la semana pasada su promesa de abolir esta ley.

"Hemos recibido nuestras órdenes del Comandante en Jefe (Obama) y estamos actuando conforme a éstas. Sin embargo, no es mucho lo que podamos hacer en este proceso porque la decisión final la tienen ustedes en el Congreso", señaló Gates.

De anularse la ley, conocida en inglés como "Don't ask, don't tell" (DADT) -algo así como "No preguntes y yo no te cuento"-, sería la primera vez en la historia de EEUU que los soldados abiertamente homosexuales pueden prestar servicio sin temor a represalias.

También sería, según observadores, la mayor transformación de las Fuerzas Armadas desde que una orden ejecutiva de 1948 exigió la integración racial de sus filas.

Gates dijo que el grupo de trabajo, que tendrá un año para entregar las recomendaciones, estará encabezado por el principal abogado del Pentágono, Jeb C. Johnson, y por el general Carter F. Ham, comandante del Ejército de EEUU en Europa.

Agregó que, mientras tanto, el Pentágono estudiará las formas de aplicar la ley actual "de forma más justa y humana", en alusión a la posibilidad de que las autoridades castrenses no tomarán represalias contra soldados homosexuales cuya orientación sexual haya sido revelada por terceros.

Gates dijo que el Pentágono tiene un plazo de 45 días para hacer una recomendación al respecto.

Mullen dijo que la ley en vigor lo que ha conseguido es que "los hombres y mujeres mientan sobre quiénes son para poder servir a sus conciudadanos".

"Lo correcto sería permitir que los homosexuales puedan prestar servicio", aseguró Mullen.

En la actualidad, los homosexuales pueden prestar servicio militar siempre y cuando no divulguen su orientación sexual.

Sólo que esa ley, según activistas, fomentó en las filas una cultura de delación en la que, por ejemplo, algún despechado o alguien con ganas de vengarse causaba eventualmente el despido de un soldado homosexual.

Cerca de 11.000 soldados han sido expulsados de las Fuerzas Armadas bajo la ley de 1993, concebida como "término medio" entre el Gobierno del entonces presidente Bill Clinton, que quería levantar la prohibición a homosexuales, y quienes lo consideraban contraproducente.

Se calcula que EEUU cuenta con 1,4 millones de soldados en activo.

La idea de revertir la ley de 1993 se ha topado con la resistencia de líderes republicanos como el senador de Arizona y veterano de guerra, John McCain, quien sugirió que este no es el momento más oportuno.

"Esto supondría un cambio sustancial y controvertido de una política que ha tenido éxito durante dos décadas. Sería otro enorme reto para nuestras fuerzas en unos momentos ya difíciles y tremendamente estresantes", manifestó McCain.

Aunque la política actual no ha sido "idónea" al menos ha sido "eficaz", argumentó el también ex candidato presidencial y republicano de mayor rango en el Comité.

Pero, en base a la promesa que hizo Obama el pasado día 27, el grupo defensor de homosexuales, Human Rights Campaign, prevé lanzar una "robusta campaña" de presión en contra de la controvertida ley.

La campaña "Voces de honor" buscará generar una extensa cobertura mediática a través de la movilización de veteranos de guerra, y de votantes en estados clave para la votación final sobre el asunto.

Gates y Mullen aprovecharon la audiencia para explicar y defender la solicitud presupuestaria del Pentágono para el año fiscal 2011, que totaliza 768.000 millones de dólares.

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