La cuestión nuclear centra la 'puesta de largo' de la política exterior de Obama

  • La delegación norteamericana, capitaneada por el vicepresidente Biden, es la gran protagonista de la 45ª Conferencia de Seguridad de Múnich · Moscú acoge con interés las propuestas de Washington

La delegación estadounidense, liderada por el vicepresidente Joe Biden, será la gran protagonista de la 45ª Conferencia internacional de Seguridad que se abrió ayer en Múnich y a la que asistirán dirigentes y personalidades de Francia, Irán y otros países para tratar temas como la no proliferación nuclear.

El día fuerte de la conferencia será hoy, con la ansiada intervención de Biden sobre cuestiones internacionales, en presencia del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, de la canciller alemana Angela Merkel, y del viceprimer ministro ruso, Sergei Ivanov.

Las discusiones mostrarán el carácter crucial de las relaciones del trío EEUU-Rusia-Irán en la cuestión nuclear, y en otras como Afganistán, Oriente Próximo y seguridad energética, que serán tratadas por unos 300 participantes en esta conferencia que termina mañana en Múnich, en el sur de Alemania.

Los dos maestros de ceremonias -el ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger, partidario de un desarme nuclear integral, y el ministro de Relaciones Exteriores alemán Frank-Walter Steinmeier- seguramente recordarán que el nuevo presidente de EEUU, Barack Obama, parece dispuesto a negociar con los rusos una reducción masiva del número de ojivas. El tratado Start 1 expira a finales de 2009.

Este gesto fue apreciado en Moscú, pues el anterior Gobierno de George W. Bush se había mostrado mucho más reservado al respecto.

Sin embargo, la buena voluntad estadounidense no significa que las negociaciones para una reducción mucho más importante de la ya prevista (entre 10.000 y 5.000/6.000 ojivas para los dos países hacia 2012) vaya a ser fácil.

La presencia del director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, y del ex negociador iraní sobre la cuestión nuclear, Ali Larijani, actualmente presidente del Parlamento de un país que sigue bajo la sospecha de tener un programa nuclear militar, promete debates animados.

Las seis potencias encargadas de la cuestión nuclear iraní -los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania- se pusieron de acuerdo el miércoles pasado en Wiesbaden (oeste de Alemania) respecto a la actitud a tomar frente a las autoridades iraníes.

A pesar de las sanciones internacionales, Irán sigue negándose a responder a las preguntas de la AIEA sobre las cuestiones no aclaradas de su programa atómico y a interrumpir sus operaciones de enriquecimiento de uranio. Por otra parte, acaba de lanzar su primer satélite, demostrando que sus capacidades balísticas han mejorado.

Los participantes en la reunión de Wiesbaden "recibieron favorablemente la voluntad del Gobierno estadounidense de iniciar conversaciones con Irán, tal como lo expresó el presidente Obama".

No obstante, EEUU y sus aliados europeos no tienen intención de bajar la guardia.

La discusión con Irán tiene como fondo el Tratado de No Proliferación (TNP) que, según los iraníes, no es respetado por las grandes potencias debido a la falta de un compromiso claro respecto al desarme nuclear.

El ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, el senador John Kerry, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU, y Mayankote K. Naranayan, consejero de Seguridad Nacional de la India, otra potencia atómica militar emergente, también aportarán sus argumentos al debate.

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